14/10/2020

Salario Mínimo: vergüenza

La burocracia sindical sigue el libreto del FMI, el gobierno y las patronales. El Polo Obrero y la Coordinadora Sindical Clasista se movilizaron al Ministerio de Trabajo por $45.000 y por un plan de lucha

Juan Diez / Ojo Obrero Fotografía

Este miércoles 14 sesionó el “Consejo Nacional del Empleo, la Productividad y el Salario Mínimo Vital y Móvil” para actualizar el salario mínimo, hasta hoy en $16.875. La convocatoria incluyó a las principales cámaras empresarias industriales, de comercio, construcción, el agro, bancos, Bolsa de Comercio, pymes, a la CGT y las dos CTA, y las organizaciones sociales cooptadas por el gobierno serían invitadas sin poder de voto.

Allí acordaron una suba de 28% en tres tramos, de manera que recién en marzo de 2021 llegará a $21.550. Es decir, por debajo de la canasta básica al día de hoy.

Sobre el valor del Salario Mínimo Vital y Móvil (SMVyM) se calcula el subsidio patronal ATP, se referencian los salarios fuera de convenio, se establece el piso de los salarios docentes, la jubilación mínima, varios programas asistenciales (Potenciar Trabajo, Progresar, Acompañar) el Repro (subsidio a las patronales) y el seguro a los desocupados.

 

Esta actualización miserable del SMVyM se ejecuta en un cuadro explosivo. El 40,9% de pobreza involucra a 18,5 millones de trabajadores, la indigencia llega al 10,5% y equivale a 4,8 millones. Las estadísticas indican que la distancia entre entre los ingresos de los trabajadores pobres y el valor de la canasta básica se profundizó.

El desplome de la actividad económica se descarga sobre los asalariados, la desocupación real alcanza al 29%. El Presupuesto 2021 no contempla IFE ni ATP. Esto último podría ser utilizado por las patronales, según declaraciones desde la UIA, para justificar nuevos despidos y empujar a miles de trabajadores a la pobreza e indigencia. La pandemia está fuera de control. Las presiones devaluatorias agravan el escenario y amenazan profundizar la crisis.

Salario mínimo de indigencia para garantizar el pago de la deuda

Hoy el salario mínimo se encuentra por debajo de la línea de indigencia establecida por el Indec ($18.020) y es uno de los salarios mínimos más bajo de región. Por detrás de Brasil, Chile, Perú, Uruguay, Ecuador, Bolivia, Colombia y Paraguay.

Desde el gobierno hablaban en la previa de “poner en valor al salario mínimo”. Un fraude. El aumento está “en línea con varias de las paritarias que cerraron en lo que va de la pandemia y un poco por debajo de la estimación de inflación anual” (Ámbito Financiero, 2/10).

La canasta básica total, que establece la línea de pobreza, hoy en $45.000. Ni hablar de la Canasta Familiar calculada por ATE Indec, al 31 de agosto de este año, en $72.707. Hoy en día, una “familia tipo” con dos SMVyM se mantiene bajo la línea de pobreza.

 

Los medios informan que el número del nuevo salario mínimo fijado en el Ministerio de Trabajo por el Consejo fue monitoreado por Martín Guzmán, quién hubiera tenida la última palabra ante un eventual desacuerdo, dado que impactará en los gastos proyectados en el Presupuesto 2021. La reciente visita del FMI tuvo como objetivo la supervisión del plan económico expresado en el presupuesto, con el cual el gobierno garantizará la reducción del déficit fiscal para el rescate de la deuda.

La burocracia sindical de la CGT y de la CTA, que vienen de reunirse con el FMI, no ha planteado un programa ni una movilización frente a la convocatoria.

Héctor Daer declaró que “la CGT no tiene un número para este nuevo salario. Eso se discute en el momento, pero hay que recordar que venimos de cuatro años que sostuvimos el valor de la canasta familiar, pero también en estos últimos años lo que se hizo fue perder inclusive con respecto a la inflación e incluso ese salario se fue para abajo”.

Daer autoinculpa a toda la burocracia sindical. Efectivamente desde diciembre de 2015 el valor del salario mínimo cayó un 35,6% con relación a la inflación. El año pasado dejaron correr un aumento del 35% en tres cuotas frente a una inflación anual de 53,8%, el índice más alto desde 1991.

Lo que está claro es que ninguna de las centrales impulsó un debate entre los trabajadores. Van a esta reunión sin mandato de las bases. Lejos de defender los intereses de los trabajadores van a negociar con el gobierno y las patronales el ajuste como garantes de la contención. Ese es su rol en el pacto social.

Desde la Coordinadora Sindical Clasista planteamos que el salario mínimo, vital y móvil debe ser igual al costo de la canasta básica, hoy en $45.000. Hace falta un plan de lucha ya. Con estos planteos nos movilizamos este miércoles a las 12 horas desde Av. De Mayo y 9 de Julio hasta el Ministerio de Trabajo.

¡Salario mínimo de $45.000! ¡Plan de lucha ya!

 

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