Sindicales

29/8/2014|1329

Preparar las condiciones para enfrentar los despidos

SUSPENSIONES EN ACINDAR

EXCLUSIVO DE INTERNET


Preparar las condiciones para enfrentar los despidos (2008)



El derrumbe industrial dio otra vuelta de tuerca en Villa Constitución con las suspensiones en Acindar, Paraná Metal y talleres de la zona.

En Acindar, las suspensiones se centraron en el sector de Acería donde trabajan 300 obreros. El anuncio patronal llevó a que se hicieran asambleas en los cuatro turnos, en las que se escucharon diversos planteos que incluyeron el rechazo a cualquier quita salarial.

Finalmente, se aceptó en forma mayoritaria que las suspensiones fueran pagadas al 85 por ciento y el compromiso que no haya despidos de personal de planta. Este acuerdo se extiende hasta junio de 2015. Queda sin una resolución clara la situación de un núcleo de contratados (porque la política de la patronal es no renovarlos a medida que se vencen) y de una empresa tercerizada.

En Paraná Metal (del capitalista del juego, el kirchnerista Cristóbal López), reducida a 150 obreros, las suspensiones son pagadas al 75 por ciento de los salarios de bolsillo.

En los debates en Acindar y en la aceptación de las suspensiones tuvo peso la desconfianza de los trabajadores en ir a un conflicto fuerte en una situación general desfavorable. Tiene gran peso la crisis industrial que recorre a lo largo y ancho al país, y también las características duras de conflictos, aislados por la burocracia, por despidos en las autopartistas.

Este período de vigencia de las suspensiones debe ser aprovechado para preparar la organización de fábrica y en el gremio ante un posible agravamiento de la crisis y la alternativa de transformar las suspensiones en despidos. En esta línea están actuando sectores combativos de delegados agrupados alrededor de la agrupación El Martinete.

Por el contrario la burocracia yasquista de la seccional centra toda su acción en reuniones con funcionarios y legisladores oficialistas y opositores que no resultan en nada concreto para enfrentar esta situación.Ya conocemos el alcance de esta política.

El gobierno del Frente Cívico (de Binner y Bonfatti) avaló todas las suspensiones, despidos y cierres de fábrica que produjeron un verdadero desangre de trabajadores en la provincia, como ocurrió con la propia Paraná Metal reducida de 900 obreros a 150 o Malhe de 500 a 60, Alloco y centenares de talleres o como está ocurriendo ahora con los frigoríficos.

El presidente de la Cámara de Diputados (dominada por el PJ), el kirchnerista Rubeo, planteó que van a hablar el tema “para ver que se puede hacer”. Pura demagogia porque se oponen al único planteo concreto para enfrentar esta crisis expresado en el proyecto de ley presentado por los diputados nacionales del Frente de Izquierda: prohibición de despidos y suspensiones con el reparto de las horas de trabajo manteniendo el mismo salario.

Emilio Blanco