30/04/2003 | 798

¡Psico le puso el cuerpo!

Las históricas jornadas para el movimiento obrero y piquetero, y para el conjunto del pueblo argentino, en torno a la lucha de Brukman, tuvieron una repercusión incalculable en la Facultad de Psicología. La lucha de Brukman en nuestra Facultad es reconocida desde que prácticamente surgió el proceso de control obrero en la fábrica, a días del Argentinazo del 2001. Nuestro Centro de Estudiantes, dirigido por un frente de izquierda que encabeza el Partido Obrero, fue el primero en hacerse presente en Brukman, cuando nos enteramos por aquellos días que había sido «recuperada una fábrica por sus trabajadores» a pocas cuadras de la Facultad, y cuando todavía la lucha de Brukman era un embrión del proceso de recuperación y control obrero de las fábricas en nuestro país.


Así, de a poco, fuimos acercando a los compañeros y compañeras de Brukman a la Facultad durante el año 2002, pasando por los cursos con las trabajadoras, con el fondo de huelga, con las guardias nocturnas ante los primeros intentos de desalojo de la patronal, y el conflicto pasó a ser de conocimiento público para el conjunto de los estudiantes y docentes de la Facultad.


Durante la vigilia de Semana Santa, el Centro estuvo permanentemente haciendo el «aguante» junto a la Fuba, las organizaciones piqueteras y las asambleas populares, y el Día «D», el lunes 21, durante todo el día, convocamos a movilizarnos a Brukman para recuperar la fábrica y echar a la policía patronal. Ese mismo día, a horas de la brutal represión, los consejeros directivos de la mayoría estudiantil, integrantes del Epa (frente que dirige el Centro de Estudiantes) lograron arrancarle al Consejo Directivo de la Facultad – con mayoría de profesores y graduados «shuberoffistas» – una declaración de apoyo a la lucha de Brukman y de repudio a toda «eventual represión policial».


Eramos muchos compañeros los que estábamos haciendo el «aguante» en Brukman cuando se desató la «cacería humana» del lunes 21, que derivó en una brutal represión en las puertas mismas de nuestra Facultad. A pocas cuadras de allí, en Independencia y Jujuy, fue detenido el presidente del Centro de Estudiantes, Hernán Scoro. Ya en las puertas de la Facultad, luego de la persecución a los compañeros que pudieron refugiarse en Psico, la policía mostró su carácter salvaje, arrojando dentro de la Facultad gases lacrimógenos y balas de goma y produciendo un verdadero caos, con decenas de estudiantes que tuvieron que ser internados en el Hospital Ramos Mejía, e inclusive con tres estudiantes – que paradójicamente no habían concurrido a Brukman – que fueron detenidos en la esquina de la Facultad y trasladados a la Comisaría 8ª. En ese momento, los compañeros del Centro garantizaron la seguridad del conjunto de los estudiantes presentes, realizando un «cordón humano» para evitar que la represión se siguiera extendiendo. Al retirarse la policía una hora después, cuando todavía muchos compañeros detenidos permanecían desaparecidos, y ante el estupor del conjunto de los estudiantes y docentes – mientras las autoridades de la Facultad no emitían comunicado oficial alguno frente a la feroz represión – , se realizó una asamblea que decidió ocupar la Facultad en apoyo a los trabajadores de Brukman y en repudio a la represión policial.


Al día siguiente, las autoridades de la Facultad decidieron cerrar las puertas y suspender las actividades, por el «resguardo de los bienes y las personas», lo que generó el repudio de la gran mayoría de los estudiantes y la inmediata acción del Centro, que desconociendo dicha normativa, ocupó las dos sedes de la Facultad durante el día entero, con clases públicas y asambleas permanentes, y movilizándose posteriormente con una columna nunca antes vista a Brukman, junto a la Fuba y al resto de las organizaciones bajo el grito de «Brukman es de los trabajadores… y al que no le gusta, se jode…»


Durante el día jueves 24, los compañeros del Centro pasamos todo el día por los cursos junto a las trabajadoras de Brukman, despertando una adhesión notable entre los estudiantes y docentes. Es que en Psico, la lucha de Brukman no se hizo conocida en los últimos días, ni por el amarillismo reaccionario de algunos medios de comunicación durante la salvaje represión del lunes 21. Para este Centro de Estudiantes, conquistado hace poco más de un año luego de 16 años de parasitismo morado, la unidad obrero estudiantil no es un mero «cliché» sino una perspectiva concreta, y por eso la lucha de Brukman (como la del conjunto de las fábricas ocupadas y del movimiento piquetero) es «cuestión de estado» para nuestro Centro desde que surgió el conflicto y ya es conocida y reconocida por la gran mayoría de los compañeros estudiantes e inclusive por muchos docentes.


El proceso que se abre a partir de ahora, para echar a la policía y para que los compañeros y compañeras de Brukman recuperen la fábrica, está a la orden del día en la lucha de este Centro de Estudiantes. Brukman es de los trabajadores, y al que no le gusta, se jode, se jode.