Sindicales

10/8/2006|958

Puerto de Buenos Aires: Una lucha magnífica

Por una asamblea general portuaria

La lucha de los portuarios de Buenos Aires está ingresando en una nueva etapa. Una vez vencida la conciliación obligatoria con los despedidos adentro, arrancada con un paro de 48 horas, las patronales portuarias mantuvieron los despidos y no dieron respuesta a los reclamos planteados por los trabajadores en sus asambleas. La provocación no podía ser mayor. Frente a la huelga contra los despidos, las cámaras portuarias suspendieron a decenas de trabajadores y delegados combativos.


La respuesta obrera fue inmediata y unitaria. La provocación patronal fortaleció la huelga. Los piquetes disuadieron a los carneros. La huelga, que comenzó en la Terminal 5, se extendió a las terminales 1 y 4, obligando al Ministerio de Trabajo a dictar una nueva conciliación obligatoria. La patronal, con el aval del gobierno, dejó sentada su posición de “licenciar con goce de sueldo” a los once despedidos iniciales de la Terminal 5, más los 6 despedidos de la Terminal 1, incluyendo al delegado. Una trampa que pretendía desarticular la lucha a través del aislamiento de los delegados y principales activistas.


La Federación de Gremios Marítimos ‘bajó’ a las asambleas para informar lo resuelto y levantar los piquetes y la huelga. Logró desactivar las terminales 1 a 4 frente a la desazón y desconfianza de los delegados de base y los activistas. Pero en la Terminal 5, los trabajadores, dispuestos a continuar la huelga, abuchearon el acuerdo y expulsaron a la burocracia del piquete. No sólo por la reincorporación definitiva de los compañeros sino también por los reclamos que habían dado inicio a la lucha.


En esta Terminal, los trabajadores superaron la división impuesta por la patronal y la burocracia sindical poniendo en pie un cuerpo de delegados sin distinción de tipo de contratación ni afiliación sindical. Está planteado extender esta experiencia al resto de las terminales y la convocatoria a una asamblea general portuaria para quebrar de conjunto la persecución gremial, la miseria salarial y la precariedad e inseguridad laboral.


En la lucha participan trabajadores de planta, tercerizados e incluso trabajadores despedidos en el año 1992 que se reagruparon y están en lucha por su jubilación. Es un reanimamiento de la clase obrera portuaria como respuesta al proceso de privatización, desguace y tercerizaciones comenzado en la década del ‘90 y que continuó bajo los distintos gobiernos hasta hoy. Es una lucha estratégica para toda la clase obrera del país.


Las terminales portuarias se han beneficiado con el proceso de ‘recuperación’ económica de la burguesía exportadora. La empresa a cargo de la Terminal 5 es de capitales chinos. Pero a los trabajadores se les ha ofrecido un aumento de apenas el 12% más un 7% no remunerativo, por debajo incluso del 19% impuesto por el gobierno y las centrales sindicales. Al cierre de esta edición, el Ministerio había dispuesto la prórroga de la conciliación —con la empresa aceptando la reincorporación de todos los despedidos. Se trata de aprovechar el recule patronal en estos días para preparar la profundización de las medidas de fuerza, en caso de que a su término no haya respuesta a los reclamos obreros.


El Partido Obrero apoya en forma incondicional la lucha de los obreros portuarios y llama a las organizaciones obreras combativas a empeñarse en forma unitaria por su triunfo.