08/03/2007 | 982

Quilmes: Abajo el trabajo clandestino


Verónica Maciel, una joven trabajadora costurera, murió aplastada por el derrumbe de un altillo en un depósito clandestino de Quilmes Oeste, donde trabajaba junto a otros cinco operarios.


 


El ahora secretario de Relaciones con la Comunidad del Municipio Angel García, que debería haber sido expulsado del gabinete y llevado a juicio por patotear a los pibes de la Escuela Municipal de Bellas Artes en agosto de 2006, declaró a la prensa que "esto debe ser un llamado de atención para todos aquellos que permanentemente evaden las normativas y las reglas de funcionamiento de una sociedad civil… Este llamado de atención debería convocar a todos para que normalicen su situación y se acerquen al Municipio, a las áreas competentes, a la Secretaría de Trabajo, para poner en regla la situación, tanto en la parte edilicia, en las medidas de seguridad, como con relación al personal empleado".


 


Las declaraciones de Angel García son la confesión de que el gobierno municipal no cumple el rol de fiscalización y control de las industrias y obras de la comuna. Villordo y sus funcionarios son muy eficientes a la hora de apretar a la prensa, de patotear estudiantes o perseguir a los trabajadores que defienden su salario, pero no para poner freno a la voracidad de las patronales. Se tienen que ir todos y una asamblea popular debe tomar en sus manos los destinos del municipio.


 


Frenemos esta masacre.


 


Basta de depredación ambiental y laboral.

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