Sindicales
17/4/2026
Rebaja salarial y despidos: la orientación derrotista de la burocracia sindical
Los gremios que más poder adquisitivo pierden son los que tienen más cesantías, en contraste con los gremios que luchan.

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Dirección CGT.
Un reciente informe del gobierno dio cuenta del deterioro real de los salarios frente a la inflación, como resultado de la política de techo salarial aplicada por el Ejecutivo nacional y acatada por la burocracia sindical entreguista con la excusa de “evitar la pérdida de puestos de trabajo”. Sin embargo, entre los gremios que más poder adquisitivo perdieron se encuentran también el mayor número de despidos.
Se trata de los datos que surgen de la medición mensual que hace la Secretaría de Trabajo, tomados de los registros del Sistema Integrado Previsional Argentino (SIPA), diferenciando en particular aquellos sectores que se encuentran encuadrados en convenios colectivos de trabajo y por lo tanto en negociaciones paritarias.
El primer dato contundente es que solo en el mes de febrero los trabajadores bajo convenio colectivo perdieron un 1,7% real contra la inflación, mientras que acumularon un 5,9% de pérdida anual, llegando a casos dramáticos superiores al 10% de caída.
Entre los gremios más afectados se encuentra Comercio, con 1,2 millones de trabajadores asalariados, con una caída anual del poder adquisitivo de 6,7%; la Construcción entre los peores con un desplome del 12,4%; en el rubro Textil los salarios cayeron 12,3%; mientras que en Indumentaria y Gastronómicos la caída fue del 9,5%. Entre estos también se encuentra el gremio de Camioneros, importante por su referencia para el sector privado en las negociaciones paritarias y su peso en la CGT, siendo una dirección totalmente subordinada a la orientación gubernamental.
Contra lo afirmado por la burocracia sindical de que el “acatamiento” del techo paritario de ajuste de Milei estaría motivado por la defensa de los puestos de trabajo ante los cierres y despidos patronales, tenemos que los sectores donde más se ajustó el salario son también los que más trabajadores formalizados perdieron en el último tiempo, con Comercio, Construcción y Textil entre los sectores más afectados, poniendo de manifiesto la impostura de la burocracia cegetista que entregó todo a cambio de nada, o de casi nada si uno omite sus privilegios de casta.
Son pocos los gremios que lograron ganarle a la inflación, vinculados a procesos productivos más pequeños y negocios específicos como Aceiteros, donde las patronales han embolsado en los últimos años ganancias extraordinarias, incluso con beneficios y reducción de retenciones a las exportaciones por parte del gobierno.
La orientación entreguista de la burocracia sindical contrasta con las luchas del periodo, que han enfrentado los despidos y el ajuste, obteniendo conquistas significativas como la victoria de las y los trabajadores del Hospital Garrahan, con el aumento del 61%; o la lucha que están librando las y los docentes universitarios en todo el país, por la aplicación efectiva de la Ley de Financiamiento Universitario; que se encuentra en igual sintonía que los procesos de lucha de la docencia en distintas provincias (Santa Cruz, Neuquén, Catamarca, Córdoba, Buenos Aires, etc.) contra las paritarias a la baja y otros conflictos en curso, donde la burocracia de la Celeste en Suteba, Uepc provincial en Córdoba -con la huelga impulsada por la dirección combativa de la Uepc Córdoba Capital- o Aten en Neuquén -con un importante proceso de asambleas masivas contra la burocracia- desarrollan una línea de contención contra los reclamos salariales y la lucha docente que las desborda. E incluso con lo ocurrido en Fate, donde el Sutna enfrenta los casi 1.000 despidos de una de las principales patronales del país, con un importante nivel de organización obrera que viene de importantes conquistas salariales, sin renunciar a ningún puesto de trabajo.
Esta situación da la pauta de que hay reservas de lucha y condiciones para salir a pelear por la defensa de los puestos de trabajo y el salario, y que la orientación entreguista de la burocracia sindical nos condena a salarios de hambre, despidos y ajuste
Terminemos con la orientación derrotista de la burocracia sindical, desenvolviendo las luchas en curso hasta su victoria y abriendo paso a los reclamos obreros con la organización de los trabajadores y la huelga general como método de clase.



