Sindicales
18/10/2026
Río Negro: Weretilneck, Blanes y la persecución en el IUPA
Seis trabajadores y estudiantes del instituto están sumariados sin saber de qué se los acusa. Cuatro de ellos son los que denunciaron al liberfacho de Fattorello.
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En el Instituto Universitario Patagónico de las Artes (IUPA) de Fiske Menuco, la gestión de Gerardo Blanes avanza con sumarios contra quienes denunciaron el fraude electoral y las irregularidades de su administración. Seis integrantes de la comunidad educativa fueron notificados de una investigación disciplinaria, pero hasta hoy nadie les dijo qué falta habrían cometido.
Una normalización a la medida del gobierno
En febrero de 2025, el gobernador Alberto Weretilneck designó a Blanes como rector normalizador del IUPA. No es la primera vez que ocupa el cargo. Su tarea era la que se viene prometiendo hace años: normalizar el instituto y llamar a elecciones para que tenga los órganos de gobierno de cualquier universidad.
Las elecciones del Consejo Superior se hicieron el 15 y 16 de marzo de este año, y desde el armado ya había cosas turbias. El reglamento sumó al padrón a estudiantes de talleres y trayectos de extensión que el IUPA dicta en el interior de la provincia. Esos talleres no son carreras: alguien puede anotarse en un taller de un año y no volver nunca más, y aun así votar. Se instalaron 47 urnas en sedes adicionales y "urnas volantes", y en las mesas solo había gente de la gestión. Para entrar al Consejo por la minoría, las listas tenían que superar el 10% del padrón, no de los votos. Así, quienes estudian en el IUPA central se quedaron sin representación, y los consejeros estudiantiles electos responden a Blanes.
Los gremios docentes ADIUPA y SITRAIUPA, los no docentes y el centro de estudiantes, todos ligados al peronismo, aceptaron ir a esas elecciones con salvedades, pese a las irregularidades. Recién después salieron a denunciar el fraude. Integrantes de la comunidad educativa presentaron una denuncia penal ante la Justicia Federal contra Blanes y la secretaria académica, Susana Casanova, por fraude electoral, abuso de autoridad e incumplimiento de los deberes de funcionario público.
El 30 de marzo, Blanes se proclamó rector en una sesión hecha en la cocina de un hotel de la Fundación Cultural Patagonia, sin los consejeros opositores y con seguridad privada contratada por la gestión. Esa misma noche se firmó un acta que anulaba la votación, pero Blanes la desconoció.
Un libertario al servicio del amedrentamiento
Mientras la comunidad educativa organizaba asambleas, jornadas de protesta y permanencias, apareció en escena Marco Fattorello, profesor de violín del IUPA y militante libertario. Fattorello iba a las asambleas a provocar y filmaba todo. Después subía los videos a las redes con nombres, apellidos, direcciones y datos personales de docentes, no docentes y estudiantes.
Lo que siguió fue una ola de amenazas. Uno de los compañeros expuestos recibió amenazas de muerte con referencias a dónde vivían su madre y su pareja. Cuatro de las personas expuestas (dos no docentes, una docente y una estudiante) lo denunciaron penalmente. En agosto, la jueza de Garantías María Gadano le prohibió acercarse a ellos, filmarlos y difundir sus datos. Fattorello respondió que "esto es solo el inicio" de su "objetivo final", y sigue dando clases.
Un régimen disciplinario hecho entre la gestión y ATE
En paralelo, la gestión reformó el régimen disciplinario del IUPA junto con ATE, el único gremio que se sentó a la mesa, sin ningún otro sector de la comunidad universitaria. En Río Negro, la conducción verde de ATE funciona como un brazo más del gobierno. Lo mostró de nuevo esta semana en la paritaria estatal, donde fingió una negociación que ya estaba cerrada de antemano.
Con ese régimen recién estrenado, hace dos semanas se notificó a seis compañeros de una investigación disciplinaria. Cuatro son quienes denunciaron a Fattorello. Los otros dos son no docentes que vienen denunciando las irregularidades de la gestión, como el ingreso de punteros políticos a trabajar en el Instituto. Uno de esos casos salió a la luz hace pocos días: Angélica Torres, secretaria del legislador radical Ariel Bernatene, figura como docente del IUPA, pero lejos de hacer tarea docente, solo se ocupa las redes sociales del Instituto. El propio Bernatene reconoció que ella maneja las redes.
A los sumariados no les dijeron de qué se los acusa. Cuando fueron con un abogado a pedir explicaciones, quedó en evidencia que la notificación estaba mal hecha y que el sumario debía empezar de nuevo. Todo irregular. Aun así, el expediente sigue abierto y la acusación sigue sin conocerse. Es una herramienta para disciplinar a quienes no se callan.
Rodear de solidaridad a los compañeros
La asamblea interclaustros realizada en Fiske Menuco recibió a uno de los sumariados, que contó la situación. La asamblea votó un pronunciamiento de solidaridad con los compañeros del IUPA. Hay que extender ese apoyo a todas las organizaciones sindicales, obreras, estudiantiles y de derechos humanos de la región.
Exigimos:
- Archivo inmediato de los sumarios contra los seis compañeros.
- Derogación del régimen disciplinario pactado entre la gestión y ATE.
- Fuera Blanes. Basta de intervención de Weretilneck en el IUPA.
- Elecciones limpias, con padrones de estudiantes regulares, fiscalización de todos los claustros y cogobierno universitario con representación de todos los claustros.
- Fuera el facho de Fattorello y quienes amenazan a los compañeros.

