Sindicales
22/1/2026
Río Negro y Neuquén: del 31,5% de aumento salarial para rurales el 70% será en negro
Sueldos debajo de la canasta básica y sin aportes a las jubilaciones y la seguridad social.

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Cosecherxs.
Que del 31,5% de aumento para los salarios rurales el 70% sean ítems “no remunerativos” o en negro demuestra que la patronal de la Cafi propone y Uatre dispone, acordando de hecho la aplicación de una reforma laboral contra lxs trabajadorxs rurales. Hay que señalar que los salarios no salen de la pobreza más allá de conquistar lo que dio el índice de inflación del 2025, y están por detrás del índice de la canasta básica, calculada para la Patagonia en más de $1.800.000 según consultoras privadas, que no tiene en cuenta gastos esenciales de las familias rurales como el alquiler. Que ahora se acepten ítems en negro profundiza el cuadro de precariedad salarial que es importante explicar, y se suma a un cuadro brutal precarización laboral, con trata de personas y trabajo infantil.
Los pobres salarios rurales en negro
Según la última escala, ningún salario mensualizado queda por arriba de la canasta básica de alimentos, que como dijimos no tiene en cuenta gastos centrales como el alquiler. Así los salarios quedaron para la temporada 2026:
Cosechador x día $61.200 que se desglosan en $18.000 básico, y el resto como No Remunerativo (NR), es decir en negro: $27.000 Básico No Remunerativo; $4.500 Presentismo NR 10%; $5.400 Permanencia 12% NR; $1.800 Suma NR y $4.500 Zona Desfavorable 10% NR. Mensualizados los salarios no superan el $1.500.000 y quedan muy lejos de la canasta básica. Com los descuentos solamente sobre lo remunerativo apenas llegan a la canasta de pobreza, hoy en $1.300.000.
El hecho que el salario del cosechador se calcule por día, y no por mes corresponde a la inestabilidad y precariedad laboral que prima producto de la temporalidad laboral. Las patronales se dan el gusto de pasar en blanco los días que se le cante. Es común que aún trabajando el cosechero veinticinco días al mes, la patronal pase como máximo siete, con el argumento de que es mejor para el trabajador porque no le descuentan más guita para la jubilación y el sindicato. Ahora en temporada y con miles de rurales esto se profundiza.
Tractorista: $20.231,06 Básico; $30.346,59 Básico NR, $5.057,76 Presentismo 10% 4NR; $6.069,32 Permanencia 12% NR; $1.800 Suma NR y $5.057,76 Zona Desfavorable 10% NR.
Encargados: $1.774.368,96, dividido en $524.051,20 Básico; $786.076,80 Básico No Remunerativo; $131.012,80 Presentismo 10% NR; $157.215,36 Permanencia 12% NR; $4.500 Suma NR y $131012,80 Zona Desfavorable 10% NR.
Capataz: $1.705.652,36, dividido en $503.227,99 en Básico; $754.841,99 Básico No Remunerativo; $125.806,99 Presentismo 10% NR; $150.968,40 Permanencia 12% NR; $45.000 Suma NR y $125.806,99 Zona Desfavorable 10% NR.
Es evidente que ya ni una sola categoría logra salir de la pobreza y suma solo aumentos no remunerativos. Estos acuerdos deben rechazarse de plano porque achatan la escala salarial. Dentro de la paritaria, dividida a propósito no se tiene en cuenta el trabajo por día o peón vario.
El trabajo a destajo o salario dinámico
En las temporadas miles de rurales se parten el lomo llenando cosechadores que pesan 17 Kg, que a su vez llenan bins que van de los 289 Kg a los 510 Kg. Estas cajas cuadradas gigantes de madera llevan la fruta luego a la industria, sean empaques desde donde se exporta a Estados Unidos, Europa o China, o jugueras. Aquí, lo que se paga es la productividad, es decir, la cantidad que se hace por día. Esto lleva a miles de rurales a tener que afrontar jornadas de más de 10 horas, trabajando como quien dice de sol a sol, en pos de hacer una diferencia cada vez menor e híper devaluada.
Para marcar la diferencia, un bins de 340 Kg de fruta para exportar se paga a cada rural $13.785,61, de los cuales $5.515,27 es Remunerativo, y $8.273,37 No Remunerativo. En el mercado internacional según registros FOB (Free On Board - a bordo-) del 2025 cada uno de esos bins cotizó a 1,27 dólares el Kg, es decir, unos $1.900 por Kg a cotización actual. Esto representa unos $650.000, es decir unos 430 dólares por bins. Lxs rurales que cobran por mes $1.500.000, cobran unos 1.000 dólares. Es decir que con dos bins y medio que vende la patronal, por los que pagan no más de $30.000, le pagan el sueldo de todo el mes. Pensando que cada rural produce más de cien bins por mes, la diferencia que queda en manos de la patronal es inmensa.
Este mecanismo lleva a compañerxs a competir entre sí para ver quién se auto explota más, sin ver que quien se queda con la ganancia o plusvalía de lo que se produce es la patronal frutícola. La patronal también gana al no tener que pagar sumas remunerativas sobre este modo de producir, es decir negreando, y suma al vaciamiento de Osprera (obra social) y los aportes jubilatorios. Se conoció que muchos patrones exigen elegir la fruta, lo que lleva a rurales a producir menos bins, y que en muchas ocasiones no llegan a cubrir mínimamente el pago por día. En esos casos la ley es clara: de no llegar con la producción a costear el precio del día, este se debe garantizar como pago mínimo de la jornada.
Este modo de producción es lo que se pretende institucionalizar con la reforma laboral que busca aprobar el gobierno nacional y los gobernadores en el Congreso. En este sentido, la Ley Nacional de Trabajo Agrario N° 26.727 sigue vigente, sentando bases que aunque en muchos casos no se respetan dan un piso minimo de derechos. Aunque ha sufrido modificaciones durante todos los gobiernos, siempre en detrimento de las condiciones laborales rurales, no se debe desconocer que dichos derechos están vigentes.
Por salarios dignos, contra la reforma laboral
Las luchas que viene librando el sector son moleculares y hasta individuales, o por chacras, dado la falta de una política de lucha de la dirección de Uatre. Aunque en los considerandos para aceptar la última escala salarial impuesta por la patronal está la idea de que fue un buen acuerdo, y que esto es lo que votaron –en relación a la llegada de Milei al poder– lxs trabajadorxs, no esconde que la distancia entre la ganancia patronal y los salarios es cada vez mayor. Por eso el descontento de las bases rurales, aunque no hubo un plan de lucha por abajo. La reforma laboral en este sentido solo busca profundizar aún más estas pésimas condiciones laborales que acepta la burocracia, que como vemos no debate en asambleas una intervención general y común ante los ataques gubernamentales y patronales.
Con la reforma laboral a la vuelta de la esquina, haber aceptado la paritaria en estas condiciones solo muestra una claudicación de la dirección de la regional. Lejos quedó para lxs rurales la idea que en temporada puede hacerse la diferencia. La fuerza de trabajo como mercancía en el sistema capitalista está híper devaluada en las chacras, y no pueden argumentarse en este sentido que el costo laboral funde empresas.
Desde el Partido Obrero entendemos que no pueden separarse las luchas, y que hay que prepararse para contrarrestar con un paro general de todo el sector el intento de reformar las condiciones laborales vigentes, de las cuales la reciente paritaria firmada es un brutal y pésimo antecedente.
Plan de lucha ya por salarios en blanco y dignos. Abajo la reforma laboral.



