18/10/2007 | 1014

Rosario: Cien días de huelga en el Lavadero Virasoro

Los 70 despedidos del lavadero Virasoro, junto a la Comisión Interna han emprendido una lucha histórica que lleva 100 días de huelga, y ha derrotado decenas de intentos de represión. El conflicto, como el de Fate y el del pescado de Mar del Plata se inscribe en las grandes batallas obreras de este período.


Ahora ha entrado en una etapa decisiva. En los últimos 15 días, la patronal ha logrado rearmar la producción en otra planta. Esto coincidió con una serie de fallos judiciales adversos a los trabajadores. Los trabajadores decidieron bloquear con un piquete la segunda planta para frenar la producción.


La patronal contó con el apoyo de la policía y de la barra brava de Newell's. Ninguno de estos elementos pudo con la decisión y la firmeza de los trabajadores. Fue detenida la segunda planta; los trabajadores tienen paralizadas ahora las dos fábricas. Cuando la patronal mandó un grupo de carneros, custodiados por la policía, por la parte de atrás de la planta, los trabajadores respondieron poniendo una guardia en ese sector.


La lucha de los trabajadores del lavadero ha sobrevivido a la represión y a las maniobras. Lo que torcerá el brazo de la patronal será una profundización mayor de la lucha, la toma de la empresa, con el apoyo de todas las organizaciones solidarias.


La derrota de los trabajadores, sea como sea, no es sólo una causa del patrón Guidetti; es hace rato una causa de las sojeras y de las aceiteras. Es que lo que está en juego en la lucha del lavadero es la pelea contra la flexibilidad (despidos, encuadres fraudulentos, bajos salarios). Para Binner, el nuevo gobernador, como para las grandes exportadoras de la provincia, la victoria de Guidetti es una necesidad. Para los trabajadores y el activismo, es una necesidad la victoria de los compañeros.


Laboratorio, Serenísima, Coto. Unificar todas las luchas


A partir de la lucha del lavadero, se han abierto una serie de luchas. La Serenísima, con Atilra a la cabeza, han salido a pelear por un mejor convenio. Los pibes del laboratorio han salido definitivamente a enfrentar los despidos, reclamando contra la flexibilidad y la negativa a tener una Interna. En Coto se ha reflotado la lucha, logrando en las sucursales que estuvieron al frente de la carpa el cese definitivo de los despidos, frenando los atropellos de la empresa cárcel, COTO Cicsa, abriendo la negociación y logrando el reconocimiento a los delegados. Entre todos estos sectores existe una tremenda solidaridad; es necesario que se plasme esto organizativamente.


Es importante poner de pie una coordinadora entre todo el activismo, que planifique las acciones en común, para frenar los ataques contra estas luchas, organizar la solidaridad con el lavadero, y preparar acciones sobre el gobierno, que obliguen y ayuden a una definición sobre el conflicto. Es que mientras se rodea a los piquetes con barras bravas, y la patronal y el gobierno avanzan día a día sobre los compañeros, brilla por su ausencia el plan de lucha de la CGT y la CTA.

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