Sindicales

27/10/2023

Salario petrolero: aumentos de productividad y pérdida de poder adquisitivo

El golpe electoral a las preferencias políticas de la burocracia sindical, ¿es un acto de rebelión larvada de las bases?

Petroleros.

La paritaria salarial petrolera corre desde abril hasta el mes de marzo del año siguiente. El 18 de abril de este año, con la firma de cuatro actas distintas, las direcciones sindicales acordaron con las patronales el cierre de la paritaria 2022-2023 y el inicio de la que abarca el periodo hasta marzo del año 2024.

Por una de las actas se otorga un aumento para marzo 2023 (último mes de la paritaria 2022-2023), a cobrar con sueldos de abril (o sea en mayo), de un 5%… ¡sobre la base salarial de marzo de 2022! No sobre el salario conformado del mes anterior.

Teniendo en cuenta la pérdida de poder adquisitivo de ese 5% por la inflación en Neuquén, el aumento queda reducido a menos de la mitad al momento del cobro. Como todas las recomposiciones de esa paritaria 2022-2023 se han realizado sobre la base de abril 2022, los porcentajes no son acumulativos respecto a la recomposición anterior (como se calculan los índices inflacionarios, que sí son acumulativos).

Entonces, por ejemplo, una recomposición del 20% sobre una base de 100, nos lleva a 120. Si la inflación fuera del 20% en ese período, habría un “empate técnico”. Pero si en el período siguiente la inflación vuelve a ser 20%, el acumulado del IPC sería 20% de 120, o sea 144. Y según las actas petroleras, la recomposición de este segundo 20% se aplicaría, no sobre 120 (acumulado) sino sobre la base original (100), o sea en el salario sería otra vez 20; lo que sumado a la anterior “acumula” 140, produciendo una pérdida de 4 puntos respecto a la inflación oficial.

La burocracia, con cada una de estas actas que pactó, fue recibiendo para su propia caja sumas que rondan entre los $60.000 y los $80.000 por cada trabajador petrolero. Para el caso del sindicato de Neuquén, Río Negro y La Pampa, sobre 22.000 obreros, se han embolsado más de 1.500 millones de pesos en unos meses.

Nuevas maniobras

La paritaria actual arranca con una de las actas del 18 de abril 2023, que otorga una recomposición del 11% para mayo y de un 12% para junio, en sumas no remunerativas; y, encima, ambos porcentajes son calculados sobre el salario de abril 2023. ¡Otra vez no acumulativos! Aunque la burocracia vende un 23% de recomposición, en realidad esta es menor a ese porcentaje. La inflación acumulada en esos tres meses es del 24,7%. Otra pérdida de poder adquisitivo.

El pasado 30 de junio, las partes se volvieron a reunir y firmaron nuevas actas. Allí se acordó para los meses de julio, agosto y setiembre, un 10%, 10% y un 7,5% no remunerativo, respectivamente. La burocracia vuelve a presentar el acuerdo como una recomposición salarial del 27,5%. Pero es falso, porque cada porcentaje mensual se calcula sobre el salario del mes de abril 2023. Otra vez no son acumulativas las recomposiciones. La inflación fue del 33,1% en dicho trimestre.

En el artículo segundo se firmó para el trimestre octubre-diciembre un 10% y un 17,5% no remunerativo para los meses de noviembre y diciembre, respectivamente. Por supuesto que cada porcentaje no es acumulativo y siempre se calcula sobre el mes de abril 2023.

En el artículo tercero se completa el acuerdo hasta marzo de 2024, con un 17,5% y un 10% no remunerativo para los meses de febrero y marzo 2024, respectivamente. La burocracia vuelve a anunciar una recomposición del 27,5%, pero ya sabemos que ese porcentaje se aplica sobre los salarios de abril 2023 y por lo tanto no es acumulativo.

A esta altura de la entrega, la burocracia levanta su propio precio y recibe una contribución de $279.000 por cada obrero petrolero, es decir, más de $6.000 millones. El acta dice que esta contribución servirá “para asumir los mayores costos incurridos por la actividad sindical”. Con lo cual la burocracia es la real ganadora de la paritaria salarial ya que en pocos meses más que triplicó las contribuciones (léase coimas) que van a su caja.

Así, mientras más o menos con los mismos planteles se conquistan récord de fracturas y de volúmenes extraídos, lo que aumenta enormemente la plusvalía (base de la renta petrolera), los salarios se abaratan doblemente: por la pérdida de poder adquisitivo y porque las empresas venden en dólares y pagan salarios en pesos devaluados.

La base debe poner a debate estas actas y exigir la elección de paritarios por yacimientos y no dejar las “negociaciones” en manos de una burocracia entregadora.

Le dieron la espalda dos veces

Un choque entre la burocracia sindical y las bases se dio alrededor de la cuestión electoral. Para las elecciones provinciales de abril pasado, la dirección completa del sindicato petrolero y su exsecretario general, Guillermo Pereyra, apostaron muy fuerte (realizaron actos multitudinarios) por los candidatos del MPN, que perdieron estrepitosamente a manos del emepenista Rolando Figueroa, que fue con su propia coalición electoral. Más tarde, en las Paso, el candidato Milei ganó ampliamente en las zonas petroleras y las ciudades donde viven los obreros petroleros.

La dirección del sindicato, siguiendo los pasos del MPN y de Rolando Figueroa, se jugaron a fondo por el candidato Massa. El aparato movilizado para el acto con el candidato de Unión por la Patria fue histórico, en un día laborable. La burocracia apostó nuevamente a que con estas movilizaciones forzadas cambiaría el voto en las Paso de Milei a Massa. Pero en las generales volvió a ganar Milei, como en las Paso, especialmente en las zonas petroleras de Añelo y Rincón de los Sauces.

Furioso, el secretario general, Marcelo Rucci, llegó a vociferar contra sus bases diciendo “se creen todos empresarios”. Obviamente, es una manera de zafar de sus propias responsabilidades. Su acusación no tiene mayor sustento. Existen otras razones mucho más serias que explican el voto masivo a Milei. Si bien no existe una razón unívoca, por ejemplo, cabe preguntarse si no sería una reacción de rechazo a esas movilizaciones obligatorias a los actos políticos que organizan de conjunto la burocracia con las patronales.

Los próximos acontecimientos en relación a la pérdida de poder adquisitivo y el ajuste redoblado que se viene abrirán nuevos capítulos de esta sorda lucha entre la base y la burocracia sindical petrolera.