31/05/2020

Santa Cruz: Claudio Vidal también firma la rebaja salarial para los petroleros

La dirección del Sindicato de Petroleros Privados de Santa Cruz se suma a la entrega.

Finalmente, el Sindicato de Petroleros Privados de Santa Cruz adhirió al acuerdo de reducción salarial firmado por los demás gremios del sector semanas atrás. A pesar de la negativa manifestada y publicitada rabiosamente, el sindicato conducido por Claudio Vidal adhirió a la Resolución 249/2020. Esta medida implica que los trabajadores suspendidos percibirán el 60% de su salario habitual. Es lo mismo que firmaron Pereyra de Neuquén; Avila de Chubut; Llugdar de Jerárquicos y la Federación semanas atrás.


Dicha Resolución quedó homologada por el Ministerio de Trabajo, mediante la Resolución 626 que el propio Vidal reconoce haber firmado por medio de una nota enviada a las operadoras del área de explotación y producción de hidrocarburos, como también a contratistas y subcontratistas.


Se terminó la demagogia. ¿Quién ganó?


Los obreros petroleros cobraron entre el 60% y el 80% de sus haberes el mes pasado; tiene un atraso salarial del 50% en los últimos años, a pesar de que nunca pararon la producción.


Como dijimos desde un comienzo, Vidal, excandidato a gobernador por el PJ-Kirchnerismo, junto a los intendentes de Zona Norte, diputados del PJ-K y SER (Somos Energía para Renovar) y con el senador Pablo González a la cabeza hicieron lobby para las empresas que lograron un Barril Criollo a 45 dólares, cuanto producirlo sale 14 y en el mercado está a 30; eliminación de las retenciones a la exportación; y subsidio de $33.750 por trabajador a partir del 1° de abril, a través del "Programa de Asistencia de Emergencia al Trabajo y la Producción (ATP).


En lugar de un Impuesto a la riqueza, los muchachos “nac&pop” lograron subsidios a las grandes empresas.


Silencios que dicen mucho


Recordemos que Vidal sumó sus votos en la Ley de Lemas a Alicia Kirchner, para que esta retenga el poder, pese a que es una de las tres gobernadoras con mayor imagen negativa del país.


Es llamativo por estos días que pese al enorme aparato publicitario que banca el Sindicato Petrolero con dinero de sus afiliados, Vidal, o sus diputados, no hayan abierto la boca sobre los despedidos y la represión a los 208 municipales en Pico Truncado, los 417 despedidos por Aníbal Fernández en YCRT y los 102 despedidos por Grasso en Río Gallegos.


Sería muy imprudente pedirles que se solidaricen con los compañeros que prestan servicios en los yacimientos bajo convenio de Uocra y que llevan dos y hasta tres quincenas sin cobrar; o que apoyen el reclamo de aumento salarial de estatales, municipales y jubilados provinciales, que al igual que miles de precarizados con planes y “cooperativas” han caído bajo la línea de pobreza.


Vidal afirma que él es peronista y esta con Alberto y con Alicia. Pero debemos recordarle que también estuvo con Macri, a quien ni siquiera le hizo “un minuto de silencio” cuando paró hasta la CGT en reclamo por el ataque a las asignaciones familiares y las jubilaciones de los trabajadores petroleros y de todos los sectores.


Vidal hace los deberes y se presenta como un hombre de Estado para complacer al gobierno de turno y a sus patrones, pero es un fiasco: le vendió un buzón a los trabajadores petroleros y a todos los vecinos de Santa Cruz a través de una publicidad engañosa. Se sumó al resto de la burocracia sindical que por primera vez en la historia de los gremios petroleros firmó una rebaja salarial directa.


Esta fue la “alternativa”, con “gente nueva”, al modelo de Alicia Kirchner en Santa Cruz, que sigue empujando a más del 50% de sus trabajadores bajo la línea de pobreza.


El año pasado, en plena campaña, Costa-Carambia-Seidán de la UCR-Cambiemos repartían carbón del turbio en los barrios humildes de Caleta Olivia y Las Heras; hoy el Intendente Grasso camporista de Río Gallegos trae leña de Los Antiguos a los barrios de la capital provincial; son la radiografía de una hipócrita clase dirigente, que sigue beneficiando a los saqueadores del petróleo, el oro, la plata y la pesca, mientras miles de santacruceños se acercan cada día más a la indigencia.