Sindicales

26/11/2016

Santa Fe: una metalúrgica suspendió a sus 200 empleados


La metalúrgica Bahco Argentina, ubicada en la localidad de Santo Tomé, Santa Fe, anunció la suspensión de los 200 empleados que trabajan en la planta. Aduce para esto la caída de las ventas en el mercado interno. Luego de conocida la presentación del recurso preventivo de crisis por parte de la empresa, se produjo una reunión en Buenos Aires entre representantes de la UOM (entre ellos Antonio Caló y el “Barba” Gutiérrez) y representantes de la patronal. En dicha reunión, la burocracia aceptó sin más las suspensiones sin goce de sueldo y las vacaciones obligatorias en enero propuestas por la patronal.


 


Bahco forma parte del grupo multinacional SNA Europe que factura más de 3 mil millones de dólares por ventas y gana 421 millones dólares anuales. La empresa ya viene reemplazando producción por importaciones debido a los “costos económicos”. La imposibilidad de competir con los productos asiáticos, sobre todo los de China, es el principal motivo que aduce la empresa para justificar las suspensiones. 


 


Pero las empresas buscan hacer negocio con la crisis a costa de sus trabajadores. Un caso emblemático es el de Renault que en 2014 se desprendió de más de 200 trabajadores; ahora promete contratar, para la producción de


Nissan, una cifra similar pero con una rebaja salarial del 15% y modificaciones en las condiciones laborales, que producirá un aumento  de la productividad del trabajador con beneficio neto para la empresa.


 


La patronal plantea que después de los 45 días en los que no funcionará la fabrica la continuidad de la empresa depende del repunte de la economía, sobre todo de la construcción. Una verdadera confesión de que planean vaciar la empresa, ya que ellos conocen más que nadie que no hay perspectivas de crecimiento y reactivación de la obra


pública, el presupuesto presentado por el gobierno nacional es absolutamente modesto en lo que respecta a obras publicas que pudieran reactivar una industria de la construcción que viene en caída libre.


 


En este marco, dejar pasar las suspensiones es suicida. La burocracia de la UOM, como viene haciendo en otros conflictos, acepta las suspensiones con el pretexto de evitar los despidos. Se trata de una entregada fenomenal ya que no hay ninguna garantía para la continuidad de los puestos de trabajo. La noticia se da en un año donde el gremio metalúrgico acumula 20 mil despidos y 14 mil suspensiones (y decenas de miles de despidos en la construcción). La conducción de la UOM tiene su responsabilidad en esta situación, al no impulsar ningún tipo de plan de lucha y pactar suspensiones con las patronales bajo el pretexto de evitar despidos.


 


Claramente son cómplices de las patronales que descargan la crisis económica sobre las espaldas de los  trabajadores.


 


Sobran ejemplos en la zona del cordón industrial de Sauce Viejo y Santo Tomé de las entregadas de la UOM, que es responsable de cientos de suspensiones con las consecuentes reducciones de turnos como en Cinter, Innova o directamente el cierre de fábricas como en el caso de Bernal. En todos estos casos existe el mismo denominador común de los empresarios que aluden que no pueden afrontar los gastos y la caída del mercado.


 


Debemos enfrentar este intento de vaciamiento y suspensiones con un programa de conjunto que ponga en pie el movimiento obrero metalúrgico, que es uno de los más golpeados debido a las traiciones de sus dirigentes sindicales. Rechazamos el intento del sindicato de plantear una reducción salarial para mantener los puestos de trabajo, es una verdadera extorsión. Las suspensiones y despidos siguen pasando y la CGT no ha llamado a un solo paro en todo el año.


 


Hay que preparar un plan de lucha del conjunto de las fábricas de la zona para enfrentar los despidos y defender el salario .Reclamamos la apertura de los libros contables de la empresa de los últimos cinco años, como también el reparto de las horas de trabajo sin afectar el salario. Está planteado en el programa que levantamos para el movimiento obrero: la ocupación de toda fabrica que cierre, despida o suspenda a todo su personal como es en


este caso.


 


¡Abajo las suspensiones! Que la crisis la paguen los capitalistas.

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