12/08/1999 | 637

Se cierra el Hospital Ferroviario

Después del cierre de las seccionales médicas zonales, este 30 de julio culmina la destrucción de la obra social ferroviaria con el cierre del Hospital Central. En efecto, cerca de cada taller importante existía un policlínico ferroviario que cubría la salud de los ferroviarios del taller de la zona o que vivían en el barrio.


Se cerró el Policlínico Remedios de Escalada, que cubría a los obreros del taller de la zona; se cerró el Policlínico de Caseros, que cubría a los talleres Alianza; se cerró el de Liniers, que cubría a los talleres Liniers; se cerraron los de Haedo y Belgrano R, etc., etc. Esto ocurrió después de que los ferrocarriles se privatizaron; de que un gremio de 160.000 obreros quedara reducido a 10.000. Desde entonces reina la tercerización.


El Policlínico Central quedó como único recurso de salud para muchos miles de jubilados ferroviarios. Este policlínico, que en su tiempo era de los mejores del país, fue decayendo con la cesantía de sus médicos. Se trata de un policlínico de 10 pisos y una manzana de superficie. Hace un año encararon una gran reforma, pero todo consistía en embellecer la planta baja. Quedaron varios pisos desmantelados y cerraron el servicio de Farmacia.


Desde ese momento su decadencia se aceleró; se echaron más médicos, se aranceló el servicio para los activos. Se corría la voz de que el policlínico se iba a vender o cerrar, hasta que al empezar julio se anunció oficialmente que el 30 cierra definitivamente.


Se han iniciado protestas con la presencia de médicos, enfermeros y jubilados. Pero es evidente que con esto no va a alcanzar. Estamos sumidos en una gran crisis de salud, se cerró el Larcade, hay serios problemas en el Garraham, se arancelizaron otros. Se siguen las directivas del Banco Mundial de privatizar la mayor parte de la salud; el que no pueda pagar podrá usar una prestación médica de tercera categoría.


Para parar esta política hace falta unir todas las luchas. Que la Federación Médica declare medidas de lucha, que ATE y la Cta larguen la huelga en todos sus gremios. Hay que unir la crisis ferroviaria con la crisis del Pami y, como hicieron los estudiantes, derrotar los planes del gobierno.

 

En esta nota

También te puede interesar: