Sindicales
25/7/2002|764
Se viene la ocupación de los hospitales
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Luego de un largo período de deterioro, los trabajadores de los Materno Infantil y General de Agudos han resuelto salir a la lucha con el mŽtodo piquetero.
Es que a la no cobertura de vacantes, que fue generando una falta importante de personal, al desdoblamiento en los pagos y al no pago de las horas extras se le ha sumado el creciente desabastecimiento de insumos y medicamentos.
La suspensión de las operaciones programadas ya se ha cobrado varias vidas. Una de ellas debidamente documentada por el marido, que había obtenido una resolución judicial intimando al hospital a realizar la operación de su mujer.
Los pacientes ambulatorios retornan a sus hogares sin medicamentos y vuelven a la semana con un cuadro agudo y la necesidad de internarse.
Las salas superpobladas, la falta de personal y de insumos y medicamentos esenciales completan un cuadro de verdadero colapso hospitalario.
Frente a esta situación, el cuerpo de delegados del Materno y del General de Agudos discutió la necesidad de superar los abrazos a los hospitales, las conferencias de prensa y las infructuosas reuniones con directores y funcionarios.
Luego de convocar a masivas asambleas (en los hospitales), se realizó una Asamblea Interhospitalaria, con la presencia masiva de delegados barriales y de sociedades de fomento y de las asambleas populares.
Las directivas de ATE local y del Sindicato Obrero de la Industria del Pescado (Soip) resolvieron elaborar un pliego de requerimiento de insumos y personal, y ocupar, a partir del martes, por tiempo indeterminado, el edificio de Zona Sanitaria Vlll, hasta obtener respuesta a los reclamos.
La asamblea resolvió tambiŽn que si a la semana de ocupación no se obtienen las reivindicaciones se ampliará la ocupación a las dos direcciones de los hospitales, exigiendo que se vayan todos.
El alcance de la rebelión hospitalaria, que se suma a la docente provincial, pondrá a prueba, de un lado, al aparato justicialista más fuerte del país y, del otro, a la tregua sindical de todo pelaje, que ya no da para más.
La defensa de la vida y la salud en la provincia de Buenos Aires plantea la expulsión (rebelión popular mediante) del "primer Estado argentino" y su sustitución por una Asamblea Popular Constituyente provincial.

