28/06/2001 | 712

Segundo triunfo en Crónica

Un nueva victoria han obtenido los trabajadores de prensa de Crónica. El jueves 21 por la noche, volvieron a torcerle el brazo a la empresa, que se negaba a cumplir con el pago de los 400 pesos arrancados con la huelga. La negativa patronal encontró a los trabajadores con la guardia alta: una masiva Asamblea General interrumpió durante más de cuatro horas la edición del matutino. El parate fue tan profundo que ni los jefes (a los cuales se les debe varios sueldos) trabajaron. La empresa comenzó ofreciendo 200 pesos y luego, buscando dividir, pagarle el doble a un turno, y nada al otro. La Interna se retiró de las negociaciones. El clima era de mucha bronca, y el temor a que la Asamblea votase recomenzar la huelga hizo recular a la patronal, que ofreció pagar al día siguiente los 400 pesos, lo que efectivamente ocurrió.


En sólo una semana, luego de dos años de recibir golpe tras golpe, los trabajadores de prensa de Crónica han obtenido dos resonantes victorias. Primero, lograron mantener solos la huelga por más de doce horas, lo que motivó la no salida de dos ediciones (horas antes, en un paro conjunto con los gráficos habían parado 4 ediciones), obligando a la empresa a pagar 200 pesos en forma inmediata y 400 pesos una semana después.


Pero la patronal ha vuelto a la carga. El sábado los diarios anunciaban la presentación de la convocatoria de acreedores de la empresa, al mejor estilo Aerolíneas, con el objetivo de reducir y patear para adelante la deuda y, por sobre todo, hacer caer los convenios colectivos. El objetivo de la patronal es «sanear» el diario sobre la base de liquidar las 6 horas, flexibilizar los ritmos de trabajo y provocar una drástica reducción salarial. Se sabe de la existencia de un plan de 200 despidos.


Los compañeros, que han abierto un nuevo rumbo con la huelga, deben prepararse para la defensa de sus condiciones de trabajo, rechazando cualquier intento de rebaja salarial o aumento de la jornada laboral. Ante el primer despido, la respuesta debe ser el paro general.


La huelga de Crónica ha zanjado definitivamente un debate en el gremio de prensa sobre la supuesta inviabilidad de la acción huelguística de la clase obrera, debido a que por los «avances tecnológicos» nunca se iba a poder parar la salida de un medio periodístico. Los promotores de semejante dislate han recibido una lección.


Por otro lado, el paro debe ser un llamado de atención para aquellos que, golpeados por la derrota sufrida por los trabajadores de Clarín el año pasado (que nunca fueron al paro), lanzaron como orientación formar grupos de estudio sobre el «rol del periodista».