7/11/1996|5183 min lect.

“Si hace falta, me quedo día y noche para conservar mi fuente de trabajo”

850 trabajadores —sobre el total de unos 2.500 que aún quedan— han sido puestos en disponibilidad hasta el 10 de noviembre por la intervención del Insti­tuto de Servicios Sociales Bancarios, para luego ser despedidos. Los despidos cuentan con la complicidad de la direc­ción de la Asociación Bancaria, la que acaba de sacar una nueva solicitada apo­yando la ‘transformación' de la obra social; o sea, liquidarla para convertirla en un negocio. Prensa Obrera estuvo en las asambleas y movilizaciones de traba­jadores y estudiantes de la escuela de enfermería —amenazada por el cierre— que se hicieron el jueves y viernes pasa­dos. Estas son algunas de las opiniones recogidas:

PO: ¿Qué piensan del planteo, acerca de que es necesario organizar el paro y la ocupación del Policlínico y el Instituto? “Ocupar no es contundente, nos van a desalojar. Hay que hacer moviliza­ciones. La Bancaria se debe poner a la cabeza, porque están escondidos” (Alicia, de extracciones).

“Mira, en un momento hay que tomar el Policlínico, porque ya ahora ni siquiera nos dejan firmar para pres­tar servicio. Yo los quemaría vivos, después de 20 años de trabajo...” (Li­liana, de enfermería 12).

“Yo estoy de acuerdo con ocupar, pero dejando guardias, porque la in­tervención está amenazando con la evacuación de los enfermos (Lidi, es­terilización).

“Con respecto a la Bancaria, no se van a poner a la cabeza porque el vaciamiento del Instituto cuenta con la complicidad de la burocracia sin­dical” (Luis, afiliado).

“Yo creo que la mayoría debería pa­rar y tomar, pero tiene miedo” (Ricar­do, edificio Libertad).

“Sí, es como dijo el compañero: yo tengo 22 años de servicio y es claro que hay que aunar fuerzas entre to­dos. Hoy somos 800 los afectados, y después van a mandar más telegra­mas” (Eduardo, edificio Libertad).

Empezamos, tímidamente, ofrecien­do la prensa y sugiriendo alguna entre­vista, y ante nuestro asombro, nos ve­nían a pedir más periódicos, para leer la nota sobre el Instituto y se lo llevaban para leer al resto. Y cuando nos pregun­taban para qué periódico era el reporta­je, y le decíamos que para Prensa Obre­ra, mas bronca les salía, más puteaban a Menem y a Alderete (el interventor), y más trabajadores eran los que querían opinar. Entre las intervenciones, Lilia­na nos pidió que denunciemos algo que ningún medio lo quiso decir hasta ahora: “No podemos olvidar que por las angustias y presiones que provocó la intervención, murieron 3 compa­ñeras en el Poba. Una de ellas tuvo un ataque al lado mío, en medio de una asamblea”.

Ese viernes, luego de horas de movili­zarse más de 200 trabajadores, y cuando terminaba otra asamblea más, sin que la mayoría de la Gremial Interna plantee el paro ni la ocupación, sin que se diera una política para ello, nos quedaban resonan­do las palabras de Berta (odontología), de más de 32 años de servicio; había polemizado con nuestra posición de pa­rar, planteando que había que mante­ner la atención a los afiliados, pero en forma clara nos había dicho: “Estoy de acuerdo con la ocupación; si hace falta me quedo día y noche para conservar mi fuente de trabajo”.

Corresponsal Crónica y reportajes realizados por Sergio

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