20/05/2010 | 1129

Sin asamblea en Kraft frente al acuerdo salarial

El martes 18, elementos de la burocracia de Daer repartieron en Kraft el acuerdo paritario. Como era de esperarse, hechos consumados.

El problema es que, como ocurrió durante todo el proceso huelguístico, no hubo asamblea general para aprobarlo o rechazarlo. En este caso, tampoco asambleas por turno.

En estos días se han vuelto a hacer las horas extras, culminando con el quite de colaboración establecido. La fábrica retorna a la normalidad.

La comisión interna señaló informalmente su desacuerdo con los términos del acuerdo, pero hasta ahora sólo convocó a una reunión de delegados por sector para el sábado siguiente.

El balance de todo el proceso no es bueno. En el paro nacional del 10 de mayo se siguió la política de Daer de no acatar los paros por turno de la Federación. Las horas extras se cortaron muy avanzado el conflicto. Muy tardíamente, en el último paro del jueves 13, se discutió en los turnos mañana y tarde seguir el paro el viernes al margen del sindicato, pero la asamblea de la noche, donde tenía que comenzar el paro, votó en contra.

Faltó durante todo el conflicto una política para superar a la burocracia y poner de pie a la fábrica frente a la patronal. Más bien, hubo la política contraria: no sacar los pies del plato por parte de la comisión interna y de los anteriores delegados. Los piquetes de activistas y estudiantes en la Panamericana sirvieron en los comienzos para instalar el reclamo, pero adentro ante la patronal y la burocracia, no hubo avances.

Según el PTS, con presencia en la Comisión Interna, «estas paritarias de la alimentación se han hecho bajo el efecto Kraft» (La Verdad Obrera Nº 374). Habría que decir que se han hecho bajo el efecto Córdoba, cuya huelga no se extendió a Kraft ni a otras plantas de Buenos Aires.

Se ha perdido una oportunidad, pero no será la última, a condición de sacar un balance por parte del activismo. Hay que girar respecto de una política conservadora que brinda a Daer posibilidades de recomponerse.

La lucha por una nueva dirección clasista en el gremio se desenvolverá en un nuevo escenario. Todos los actores han sido puestos a prueba.

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