23/06/2011 | 1182

Sociales: Carta Abierta censura, persigue y echa a trabajadores

-Exclusivo de internet

Sergio Caletti es el decano K de Carta Abierta en Sociales. El hombre debutó cuando aún no era decano, pidiendo a sus estudiantes que ejercieran su derecho a estudiar frente al paro de no docentes que duró 15 días y obtuvo un refuerzo salarial de fin de año. Una formulación antihuelga que no pudo evitar la derrota que se le venía. Los estudiantes se indignaron ante la invitación. Lejos de hacerle caso, resolvieron apoyar a los trabajadores contra los funcionarios y sus amigos.

Con 30 mil pesos de sueldo en el bolsillo, decidió quitar un refuerzo de fin de año de 500 pesos para los trabajadores. Y fue por más. Una vez que logró a fuerza de promesas y otras prácticas clientelares, que una lista adicta venciera por cinco votos a la interna antiburocrática dirigida por la agrupación Bordó, recorrió el camino que estaba buscando: mantiene las tercerizaciones en la facultad, recategoriza a dedo a los trabajadores, aumenta la dotación de contratos de locación en cargos no docentes, incorpora a trabajadores en sectores donde no es necesario aumentar la dotación, abre sumarios contra estudiantes y trabajadores.

Con el comedor de la nueva sede, por el que reclamaron trabajadores y estudiantes, ha montado un negocio con fines de lucro.

Luego de meter a dedo a más de una docena de trabajadores, el apuro lo llevó a buscar un perfil de trabajador para un área, revisó la bolsa de trabajo, encontró a uno y lo contrató. Dicho trabajador fue un ejemplo en su puesto mientras pudo trabajar, por eso hoy sus compañeros y la asamblea de trabajadores de más de 140 compañeros votó su reinstalación con el 90% de los votos. Sucede que el decano progresista lo echó cuando un mes después y habiendo firmado una resolución con su nombre, se dio cuenta que el trabajador en cuestión era el presidente de la FUBA, Ale Lipcovich. A la estupidez y la ignorancia original le respondió con una acción derechista de echar a alguien por razones políticas.

Todo esto lo logró gracias a que cuenta con una interna de trabajadores que le responde pero que han perdido la asamblea porque aun sostenemos un enorme activismo entre los laburantes.

Los docentes, no docentes y estudiantes de Sociales debemos atender este desplazamiento derechista que se está viviendo en la Facultad más combativa de la UBA, para ponerle un freno y para clarificar la verdadera acción de los seudo progresistas que viven y recontra viven de la teta del Estado. En todas las áreas que tocan los K se cuecen Schoklenders. Pongamos en pie una reunión interclaustros en Sociales para organizar una lucha contra los atropellos del kirchnerismo en la Facultad.