Sindicales

1/2/2022

STIA Mendoza: “Donde el sindicato no quiera oír nosotros vamos a estar ahí”

Dialogamos con compañeros de la Lista Amarilla que se presentaron por primer vez a elecciones.

El miércoles 19 de enero se llevaron adelante las elecciones del Sindicato de Trabajadores de Industrias de la Alimentación Mendoza  (STIA) donde se presentó una segunda lista después de 12 años de lista única y de 26 años de continuidad del oficialismo local. Dialogamos con compañeros de la Lista Amarilla.

La actual conducción (Lista Celeste y Blanca) obtuvo el 63% de los votos, mientras que la reciente Lista Amarilla, de características antiburocráticas, obtuvo el 36% en un escenario de escasa participación, con un total de menos de 600 votos.

Sobre la constitución de la lista, Cristian, trabajador de la Avícola Luján y candidato, señaló: “La lista se conformó en 2021, y cuando nos legalizaron la presentación a mediados de noviembre, tuvimos una muy buena llegada con los trabajadores. Yo te diría que casi con la mayoría tuvimos un buen recibimiento de parte de los trabajadores para hacer la lista”.

Durante la pandemia, las empresas de la alimentación fueron de las que más ganancias obtuvieron y fueron consideradas rápidamente esenciales pero sin que eso se correspondiera con el sueldo de los trabajadores, víctimas de la reforma laboral. Respecto a esto, Eduardo, integrante de la lista y trabajador de Simplot, mencionó: “Los puntos principales que impulsamos como lista fueron el disfrutar de nuestro sindicato, recuperar la obra social, que la gente pueda disfrutar de una obra social porque hay gente bajos recursos, aquel que está contratado y que tiene que hacerse exámenes y no puede porque le sale muy caro. Otro punto importante fue el salario, porque el salario de la gente está muy abajo de la canasta básica, muy abajo de las mejoras; y bueno, otro aspecto fue la reforma laboral es otra de las cosas muy importantes que lo estamos viendo en muchas empresas (…) el impacto de la reforma laboral realmente lo hemos vivido en carne propia en la forma de la rotación, que es la forma de hacernos trabajar los 365 días al año perdiendo los trabajadores de la alimentación Navidad y Año Nuevo, el Primero de Mayo”.

José Soto, candidato a la secretaría general, nos dijo que “Algunos delegados queríamos conseguir cosas como el bono de fin de año, discutir los ítems de producción, el reconocimiento de los diplomas, varias cosas que veíamos que se podían, pero el techo era la dirección del sindicato, y más o menos en 2019 comenzamos a dialogar entre los delegados y fuimos hablando hasta armar la lista (…) cuando uno propone te dicen que no sirve, que no se puede, o que divide y tampoco dejan participar en otras instancias del sindicato; por ejemplo hay lugares que no se eligen delegados hace seis años. Así empezó la campaña, a pulmón, con ayuda de los compañeros organizamos un fondo. tuvimos muchos problemas con la presentación de listas, fue muy complicado y duro, finalmente completamos todo y comenzamos, no teníamos los padrones a tiempo, faltaban empresas y afiliados (…) a donde llegamos nos decían que no conocían al sindicato, mucho descontento (…) a donde el sindicato no quiera oír nosotros vamos a estar ahí”.

Está elección va en consonancia con un proceso desde abajo que se viene dando en Mendoza y que se ha expresado en el hartazgo de sectores de trabajadores con la burocracia sindical. Es el caso de los autoconvocados de la salud, médicos residentes, trabajadores vitivinícolas, judiciales, etcétera. En esa perspectiva la recuperación del STIA a manos de los trabajadores es un hecho que se volverá en inminente.