16/04/2015 | 1359

Subordinación a la burocracia y provocaciones, como única política

secretario general de la comisión interna de Morvillo

Ante la inminencia de un salto en el conflicto en WorldColor (WC), el PTS -una vez más- se despacha con una serie de recriminaciones y ataques contra La Naranja Gráfica (ver LVO 597), tergiversando el debate pero, sobre todo, revelando una orientación claudicante frente a la burocracia sindical; es decir, suicida. Repite rigurosamente el esquema que siguió en el conflicto de la ex Donnelley.

 

 

Donnelley

 

 

Durante todo el conflicto, el PTS evitó cualquier crítica al ongarismo y al gobierno. Se opuso a toda acción en común con La Naranja. Rechazó sacar una declaración conjunta y nuestra propuesta de parar en simultáneo en caso de producirse sanciones o despidos en nuestras fábricas por frenar los trabajos de Donnelley. Todo esto para cobijarse bajo el ala de la burocracia y la consigna K «patria o buitres». Ahora repite calcado el mismo recurso frente a la amenaza de cierre de WC.

 

 

Miopía política y sectarismo

 

 

En la reunión de ambas agrupaciones -realizada en estos días a instancias de La Naranja, para impulsar una acción de conjunto-, la Bordó ratificó su posición frente a la convocatoria de acreedores y a los fuertes rumores del cierre de la planta de Pilar: «es un ataque de los buitres». Y rechazó otra vez una campaña común en todo el gremio por un plenario de delegados para votar un plan de lucha por WC, por todos los talleres en conflicto y por la paritaria.

 

 

Aclaremos que desde La Naranja venimos señalando la gravedad de la situación de WC desde hace un tiempo largo, contra la posición de la Bordó, que consideró los atrasos salariales como una simple maniobra para desalentar los reclamos paritarios. En su artículo reconocen que su miopía se curó con un «baño de realidad», al enterarse de los términos de la convocatoria.

 

 

La Bordó no aceptó debatir nada que tuviera que ver con una lucha por movilizar al gremio y se limitó a «exigir» el paro en Morvillo, como estrategia para derrotar el cierre de WC, con el argumento de que «es una misma patronal». Nuestra postura histórica es que no hacemos ningún trabajo de talleres con medidas de fuerza. En solidaridad con Donnelley paramos varias veces nuestros talleres, mientras allí no se paró ni media hora ni se encaró una lucha en regla para que los que responden a la Verde -como las cooperativas- dejen de tomar sus trabajos.

 

 

La solidaridad con todos los conflictos es una norma de La Naranja (que contrasta con la actitud de los delegados de WC: jamás aparecieron por Interpack en 16 días de paro).

 

 

Pero es muy claro que la derrota del plan de las patronales no puede reducirse a dos plantas. Plantear esto es de una miopía absoluta o de una mala leche incurable. Y para colmo, el PTS en sus notas, da vuelta lo que ocurrió, se arroga haber hecho una propuesta que no sólo provino de La Naranja, sino que además el PTS rechazó.

 

 

Antecedentes inmediatos

 

 

En Morvillo se frenaron trabajos de WC en el último paro y en los anteriores. Las internas se comunicaron permanentemente para seguir el tema. Por eso, el piquete de trabajadores de WC frente a la planta de Avellaneda, increpando a los trabajadores e insistiendo en que había que parar, fue una provocación inadmisible.

 

 

Ya se ha hecho una costumbre de la Bordó hacer escándalos en las fábricas que se solidarizan con los conflictos -dirigidas por la Naranja, digamos de paso-, pero ni aparecer por las cooperativas de la burocracia o por talleres dirigidos por la Verde. Ni hablemos de movilizarse al sindicato para reclamar el plenario de delegados.

 

 

Ahora parece que, tomando el planteo de La Naranja (que fue explicado con detalle en la reunión mencionada y una semana antes por los delegados de Morvillo a todos los trabajadores de WC), resolvieron salir a la calle ¡pero no el 15 junto a La Naranja, como les propusimos, sino un día después! Además de absurda, mentirosa y divisionista, esta conducta es, repetimos, suicida.

 

La lucha WC debe despojarse de actitudes faccionalistas para salir victoriosa. Se necesita un plenario de delegados y un plan de lucha para enfrentar el ajuste. Contra el cierre y los despidos que recorren el gremio, así como por un 40 por ciento de aumento en paritarias. Con este planteo fuimos al sindicato el 15.

 

 

 

 

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