Sindicales
25/1/2007|979
Subte: Convenio y salario, primeros pasos del año
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El 28 de diciembre se desarrollaron en diferentes sectores del Subte unos talleres coordinados por el Cuerpo de Delegados, para definir las pautas de tres propuestas de modificación del Convenio Colectivo: Higiene y Seguridad, Sistema de Ascensos y Promociones, y Bolsa de Trabajo. Este último fue el tema que generó mayor interés por estar ligado a la cobertura de vacantes que se produjeron con la reducción horaria de la casi totalidad de puestos laborales en el ámbito del Subte.
La urgencia de definir y mandatar al Cuerpo de Delegados, para plantearle a la UTA y a la empresa los términos en los cuales implementar la Bolsa de Trabajo para los compañeros convencionados, surge de la inminente corrección del sistema de francos para las boleterías, a partir del 1º de marzo, que demandará alrededor de 50 puestos de trabajo adicionales. En oportunidad del traspaso de los trabajadores de limpieza de Taym, Pertenecer y Servisub al plantel de Metrovías, la burocracia de la UTA, con la complicidad de la empresa, incorporó a más de 20 compañeros provenientes de las filas del sindicato.
La importancia de las asambleas está más allá de las cuestiones técnicas sobre cómo implementar la Bolsa de Trabajo (antigüedad, postulantes, sorteo, etc.). Las asambleas deben ser un elemento de peso que movilice a los compañeros para pelear por lo que justamente les corresponde y desequilibre los términos de la negociación a favor de los trabajadores.
En cuanto a la paritaria salarial, algunos medios adelantaron los posibles términos del reclamo para 2007: el “piso” sería la integración de la suma fija no remunerativa que se cobra en la actualidad (400, 450 y 500 pesos, según las categorías) a los básicos de convenio y la duplicación del monto por año de antigüedad (pasando del actual 1% al 2% del salario básico del conductor). También mencionan un pedido de aumento de entre el 15 al 20%, lo que daría un total del 27% sobre los salarios actuales.
Un aumento de estas características no beneficiaría a una gran parte del personal del Subte, entre ellos boleteros, auxiliares de estación y personal de limpieza, que constituyen aproximadamente el 40% del total de los compañeros que trabajan bajo Convenio de UTA. Sus básicos rondan entre los 1.050 y 1.200 pesos; con la incorporación de las sumas fijas no remunerativas y un 20% de aumento sobre dicho total, daría apenas un salario básico por debajo de la canasta familiar. La situación empeora si el aumento se aplica primero a los básicos actuales y después se incorpora la suma fija no remunerativa.
Es imperioso plantear un salario equivalente a la canasta familiar (no la básica) para las categorías más bajas (boleteros), que recupere el poder adquisitivo anterior a la devaluación de 2002.
Por último, se plantea la necesidad de la eliminación del “impuesto a las ganancias” por la enorme confiscación que sufren los trabajadores sobre su salario. La verdadera solución no es la suba del tope impositivo sino su definitiva eliminación, ya que ningún trabajador percibe ganancias (no compra ni revende nada); sólo cobra por el valor de su fuerza de trabajo.

