22/05/2020

Sumario en el Hospital de Clínicas: la pandemia de perseguir trabajadores

Por Corresponsal Agrupación Bordó de la UBA

En el hospital de Clínicas, tal como solo la Agrupación Bordó viene denunciando con textos públicos desde los primeros días de la declaración de cuarentena, faltan licencias adecuadas para cuidar al personal, testeos y un cuidado general de todos aquellos que trabajan estando o no a cargo de atender casos de coronavirus.


En medio de la pandemia, en la que la actuación de la dirección del Hospital está a cargo de organizar la movilización de 4.000 trabajadores y en momentos en los que, en niveles bajos, pero se han duplicado los internados por Covid, el director del Hospital, el traumatólogo Marcelo Melo, se tomó el tiempo de abrir un sumario contra el camillero de fin de semana Daniel Iribarren, acusándolo de un “delito de opinión”, hecho que antes que cualquier otra organización o persona, denunció públicamente nuestra Agrupación Bordó de no docentes de la UBA, impulsada por militantes del Partido Obrero.


El compañero hizo declaraciones en el periódico del barrio de La Paternal, Trascartón, a finales del mes pasado que no habrían gustado al Dr. Marcelo Melo. Y por esta razón el Director se tomó el tiempo de suspenderlo, mientras no dedica el mismo tiempo a cuidar a los pacientes y a testear y licenciar al personal para preservarlo.


Las declaraciones del compañero en dicho medio que no hayan gustado al Director deberían ser refutadas con un simple pedido de derecho a réplica que, tratándose del Director del Hospital, le será otorgado, derecho del que los trabajadores no gozamos cuando los ofendidos por las opiniones de funcionarios y por medios de mayor alcance, somos los propios trabajadores.


En vez de recurrir a un derecho a réplica en el medio donde se vertieron las opiniones del trabajador, el director Melo decidió incurrir nuevamente en el uso arbitrario de recursos de sanción para perseguir y silenciar. Con la más absoluta complicidad de la Comisión Interna de Apuba, gremio mayoritario del Hospital, dirigido por Elsa Carrizo, integrante también de la Directiva del sindicato.


En la UBA existe la persecución por “delito de opinión” de acuerdo a esta sanción y a muchas otras que ha protagonizado en el pasado el propio Director y que nuestra Agrupación siempre denunció en tiempo real, como en este caso y que padeció también con la persecución contra el referente de la Agrupación Bordó en el Hospital desde hace 15 años, el enfermero Gabriel Beati y otros trabajadores que por sus opiniones fueron trasladados de sector o a quienes se les paralelizaron los cargos, como ocurriera en la guardia del hospital o en la propia Dirección de Personal.


Desde que asumió Melo, hace tres años, se crearon direcciones paralelas para vaciar las que están por estructura y concursadas, se abrieron sumarios administrativos a opositores a la representación de Apuba, y a todo aquel que opinara con criterio propio o divergente.


El director Melo, que hoy nuevamente persigue a un trabajador por opinar en un medio barrial, intervino el sector de legales, invitando a pedir el pase a otro lugar a los que no se disciplinan a esta política de persecución. Este es el sector que debe avanzar con el sumario en cuestión.


Esta Dirección del Hospital avaló a abusadores y a usurpadores de funciones profesionales, armando sumarios a las víctimas y protegiendo a los violentos. Se perpetraron todo tipo de atropellos administrativos, instrumentados por legales y refrendados automáticamente por Marcelo Melo. Como siempre, solo nuestra Agrupación Bordó y sus militantes estuvieron allí para apoyar a los trabajadores.


A esto hay que sumarle que el Hospital está en un completo derrumbe como cualquier observador sin muchas luces puede ver sólo haciendo un recorrido por él, incluso a pesar de que por la pandemia algunos sectores se pusieron operativos. La atención de la crisis no puede tapar el hecho de que en nuestro hospital se caen a pedazos sectores enteros; luego de 5 años de la explosión de un autoclave, el piso 12 sigue sin ser arreglado, los responsables de la explosión, que no se cargó vidas de trabajadoras de casualidad, siguen sin aparecer


La defensa a los trabajadores perseguidos debe darse en un marco de acción común contra los atropellos patronales y sin que esas persecuciones sean usadas para otros fines, como ocurre en estos días en el que el grupo que integra en la actualidad el compañero, se encuentra más concentrado en atacar a los militantes del Partido Obrero en redes sociales que en ejercer su propia defensa. Esto no se corresponde en ningún caso con la actuación de los trabajadores de la Bordó, ni tampoco estos merecen recibir falsas acusaciones, pero menos aun cuando fue nuestra agrupación la primera en denunciar esta persecución, incluso antes cronológicamente de que la propia organización política del compañero Iribarren hiciera su propia denuncia pública del caso. Un método dañino y divisionista que no lleva a ningún lado.


Hacemos un llamado a la reflexión para unir fuerzas para evitar la consumación del atropello laboral que sería un golpe contra el conjunto de los trabajadores y trabajadoras.


Luchemos por poner fin a esta y a todas las persecuciones que de manera conjunta llevan adelante la Comisión Interna y la Dirección del Hospital. El sumario debe ser cerrado y las opiniones de un trabajador deben ser refutadas con argumentos, por los mismos medios que fueron vertidas las opiniones originales y sin recurrir a la persecución ni a afectar sus derechos laborales. Levantamiento inmediato de la suspensión contra Daniel Iribarren.



 

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