02/05/2018

Supermercados: los empresarios quieren el “Compromiso Carrefour”

@tomaseps

Las patronales de los supermercados finalmente se han subido a la ola antiobrera del “recurso preventivo de crisis” al que se acogió la empresa Carrefour, como fuera advertido en Prensa Obrera en ocasión de su aprobación.


En un comunicado reseñado por Clarín (2/5), la Cámara Argentina de Supermercados (CAS) y la Federación (FASA) pidieron “igualdad de trato” con la cadena francesa, beneficiaria del acuerdo con el gobierno y la burocracia del Sindicato de Comercio que le permite avanzar contra el salario (poniendo un techo al “adicional empresa” existente en los grandes supermercados sobre lo acordado en las paritarias), imponer hasta 1.000 despidos bajo el formato encubierto de “retiros voluntarios” y evadir el 50% de los aportes patronales, entre otras avanzadas.


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“Con las ventajas obtenidas, Carrefour se verá fortalecida, podrá llevar adelante su proceso de reconversión y seguirá ganando mercado a expensas de empresas más pequeñas”, se lamentan las patronales nacionales, demandando que las cláusulas de flexibilización y favores estatales se extiendan al conjunto del supermercadismo –es decir, que la crisis la paguen los trabajadores.


Todo esto, sostienen, es porque están “muy interesadas en mantener las fuentes de trabajo”, lo que en castellano se traduce como una extorsión a los trabajadores: “es la flexibilización o se viene el despido”. La impostura de este argumento la mostró el propio recurso de Carrefour, donde junto a la pérdida de conquistas obreras se allanan las cesantías.


Para apoyar la tesitura, Clarín recuerda en un recuadro que “se perdieron” 6.000 puestos de trabajo en supermercados en el período reciente. Ni las patronales ni el pasquín dan cuenta de que la flexibilización laboral y la caída de puestos de trabajo han ido de la mano, en la medida que las labores de trabajadores despedidos han sido crecientemente descargadas sobre los hombros de quienes quedaban en actividad, crecientemente superexplotados y polifuncionales. Lo muestran drásticamente los formatos Express de Carrefour, los Día% y otros, donde los empleados cumplen a la vez tareas de cajero, repositor, limpieza y demás –pese a que ello está prohibido por el convenio de trabajo.


Esta reacción en cadena de las patronales del rubro no puede ser sorpresa para el gobierno y la burocracia de Cavalieri, y muestra las verdaderas dimensiones de su comportamiento criminal en el caso de Carrefour. La avanzada contra los cerca de 100.000 trabajadores de supermercados se enmarca en la renovada ofensiva de Macri para aprobar la reforma laboral, y debe ser advertida como un escalón hacia una nueva liquidación del ya bastardeado convenio de Comercio.


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Está a la orden del día organizar a los trabajadores del sector con un programa que parta de la defensa incondicional de las condiciones laborales y de los puestos de trabajo, por la vía de la movilización, el paro y la ocupación de toda empresa que cierre o despida. Oponer a las tentativas flexibilizadoras la apertura de los libros contables de las empresas y su revisión por parte de una comisión obrera; y exigir la participación directa de los trabajadores en toda negociación que los afecte.


Para poner al gremio de pie, es necesario realizar asambleas en los lugares de trabajo y un plenario de delegados de base de todo el Sindicato de Empleados de Comercio, para votar un plan de lucha por el salario y contra los despidos.

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