03/12/2020
BUENOS AIRES

Tandil: los trabajadores de Loimar bloquean el acceso a la fábrica

La medida se realizó contra el intento de un fideicomiso de abrir la empresa con un reducido grupo de trabajadores.

Luego de 14 meses de iniciado el conflicto entre la patronal y los trabajadores ceramistas (a raíz del anuncio de una serie de despidos, quincenas y aguinaldos adeudados y una larga trayectoria de intentos de quebrar la organización gremial de base y asamblearia), los medios locales difundieron la noticia de que un fideicomiso busca abrir la fábrica con 38 obreros. Nada se dijo, vale aclarar, de las deudas de Loimar para con los trabajadores ni de las condiciones laborales de aquellos que aceptaran ingresar a trabajar para la «nueva» firma.

Este jueves 3/12, ante el anuncio de que la patronal intentaría entrar a la fábrica, la asamblea de trabajadores y sus delegados decidieron bloquear el ingreso a la misma en reclamo de que se mantengan todos los puestos de trabajo (bajo el lema de «todos adentro, ningún trabajador despedido») y que se respeten el convenio colectivo y la representación gremial.

Desde Prensa Obrera, dialogamos con José Goñi y Sebastián Gere, delegados de la fábrica. Compartimos la entrevista:

-Prensa Obrera: ¿Cuál es el motivo concreto por el que se están manifestando hoy?

-Sebastián: Hace más de un año que venimos llevando esta pelea -manifestándonos, realizando guardias y demás. Hoy, particularmente, estamos acá porque la empresa intenta abrir la fábrica con 38 trabajadores, de los cuales una minoría estaba en el conflicto con nosotros y otros eran empleados varios años atrás y dejaron de tener relación con la empresa hace, también, varios años. Ante esta situación, decidimos fortalecer nuestra presencia porque este grupo empresarial quiere hacer un salvataje a la empresa sin antes resolver un conflicto de más de un año con más de 50 compañeros. Hoy decidieron no presentarse pero seguiremos resistiendo y reclamando que la fábrica abra de la forma correcta.

-PO: ¿Cómo ven ustedes el accionar del Ministerio de Trabajo y la intervención del Estado en el conflicto?

-José: La realidad es que han sido correctos. Están bien posicionados porque nuestro reclamo es que la empresa reabra y el Ministerio acompaña. Existe una mesa chica donde tanto el empresario como los delegados, el sindicato y la Federación (de obreros ceramistas, Focra) tienen que sentarse a dialogar y poder llevar adelante este conflicto en paz y en calma. No podemos enfrentarnos pobres contra pobres en beneficio de un rico.

-PO: ¿Celebran la noticia de que la empresa y esta minoría trabajadores no entren a la fábrica?

-SG: No celebramos que una minoría no entre; nosotros lo que queremos es entrar a trabajar todos. Nuestra posición es que todos nos merecemos laburar. No somos individualistas. Este es un acto colectivo de una mayoría que se maneja por asamblea y respetamos las decisiones que toma esa mayoría. Pero respetamos también a la minoría; todos nos merecemos el puesto de trabajo. Esperamos que este fideicomiso haga las cosas en regla y que se reúna a dialogar con nosotros en lugar de llevarnos a un enfrentamiento entre trabajadores. Queremos entrar a trabajar todos y que se respeten los derechos que nos otorga la ley de contrato de trabajo, así como también poder mantener la representación gremial de la Focra.

-PO: ¿Algún mensaje para esa minoría de compañeros que ha decidido entrar a trabajar bajo las nuevas condiciones?

-JG: Sí, que muchas veces uno se equivoca y pide disculpas. Si yo me equivoqué, les pido disculpas y ellos pueden hacer lo mismo. Acá, todos unidos damos vuelta esta situación. De otra forma, no hay beneficio para nadie. Pero la realidad, también, es que somos nosotros los que somos mayoría.

-PO: Por último, toda la población tandilense está siguiendo atentamente este conflicto. Si ganan ustedes, ganamos todxs lxs tandilenses y sería una enorme victoria para el movimiento obrero en general. ¿Un mensaje para el resto de los trabajadores y de la población?

-JG: La lógica de la lucha, muchas veces, se interpreta como algo desgastante y que no tiene futuro; pero es todo lo contrario. Incluso si la lucha se pierde, uno puede salir con la frente en alto, mirando a los compañeros con lealtad y dejando a la sociedad el mensaje de que se llevó adelante una lucha justa. La sociedad tiene que darse cuenta de que la lucha es la única forma en que los trabajadores vamos a mantener el empleo y sobrevivir. El objetivo de esta lucha es subsistir teniendo un empleo. Pero, lamentablemente, eso viene para peor. Hace un rato, casualmente, Seba mencionó la flexibilización laboral que se impone cuando no hay convenio colectivo y cuando no se respeta la Ley de Contrato de Trabajo, a la que nosotros hemos sido siempre obedientes. Pero pareciera que, muchas veces, hay que manejarse de otra forma para que te den una respuesta.

-SG: La sociedad tiene que entender que esto es una defensa del derecho a trabajar y obtener, a cambio, un salario digno. Nosotros no nos peleamos contra el empresario porque se nos ocurra o porque nos guste andar por la vida peleando; lo que queremos es un salario digno para todos. En la ciudad de Tandil todos deberían defender su puesto de trabajo y su salario -no hay que ser víctima de gente que se aprovecha del desempleo para imponer sueldos bajos y malas condiciones laborales. Hoy en día, la canasta básica familiar está arriba de los $70.000 y los sueldos están, en general, debajo de los $20.000. ¿Cómo se vive con eso? La dignidad del trabajador se tiene que defender y eso es lo que hacemos hoy acá.

Desde el Partido Obrero continuamos acompañando la movilización y apoyando el reclamo de los trabajadores, que deben cobrar lo que se les adeuda y volver a trabajar en buenas condiciones laborales y con salarios dignos.

Pago de los salarios adeudados. Reincorporación de todos los operarios. Apertura de los libros contables de la empresa. Por una salida bajo control y gestión de los trabajadores.

Vamos por la victoria de Loimar y de todas las luchas obreras.

 

 

 

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