15/04/2020

Telefónicos: se generaliza el teletrabajo y la oficina en casa

Que se reduzca la jornada laboral y se preserve la salud.

La cuarentena forma parte de la defensa de la salud y la vida de los trabajadores y jubilados. Pero a su vez forzó una generalización, de la noche a la mañana, de las tareas remotas, mediante el teletrabajo o home office (oficina en casa). Una modalidad que plantea una cantidad de problemas que deben ser encarados por las organizaciones sindicales y el conjunto de los trabajadores, en la medida que se extiende y se espera un pico del contagio del Covid-19 para mediados de mayo, en nuestro país.


En una reciente encuesta de la agencia Adecco titulada “¿cómo se sienten los argentinos haciendo home office por la cuarentena por el coronavirus?” se plantea que más de la mitad de los trabajadores está en una modalidad “totalmente nueva” y la mayoría no cuenta con el espacio adecuado y al estar en la casa con la familia se vuelve “difícil”. Lo que ha llevado al 42% de los entrevistados a afirmar que su jornada laboral se ha extendido. Una problemática que debe ser colocada al tope de la agenda del movimiento obrero.


El teletrabajo en el gremio telefónico


La empresa Telecom reivindicaba en su momento haber sido una pionera en el teletrabajo, al firmar en el año 2008 un acta con Foetra, en el Ministerio de Trabajo. Pero esta modalidad fue dejada de lado abruptamente en el año 2017, a los pocos meses de la “fusión” (absorción) de Telecom por Cablevisión (grupo Clarín) como parte de los aprietes y cambios en las condiciones de trabajo y de vida, que buscaban forzar los retiros “voluntarios”, prejubilaciones y hasta despidos que llevaron a la eliminación de miles de puestos de trabajo de efectivos, “fuera de convenio” y tercerizados.


La pandemia generalizó el teletrabajo, extendiendo el mismo a nuevos sectores como la atención comercial y Call centers cuyas tareas no son necesariamente las esenciales sino todas, incluidas las ventas de servicios y altas. Por lo visto, la pandemia no frena la competencia y menos la búsqueda de ganancias cuando se produce un aumento de la facturación producto del salto exponencial del tráfico de datos y llamadas (incluidas las videollamadas). Pero hasta ahora los sindicatos y federaciones no plantearon un programa o comunicado referido a las condiciones que deben cumplir las empresas para el teletrabajo, sobre todo en este contexto excepcional. Solo se habla de algunas “recomendaciones” a través de comunicaciones internas, quedando en el marco privado las condiciones y la salud de cada trabajador. ¿Que sucede cuando no contamos con el espacio o los elementos adecuados? Las empresas deben proveer las notebooks, auriculares, una silla ergonómica e internet.



En muchos casos pertenecemos o tenemos familiares en grupos de riesgo, hijos a cargo en edad escolar y a la vez debemos ocuparnos de las tareas del hogar. En estas condiciones, una gran cantidad de trabajadores/as denuncian que los ritmos de trabajo van en aumento, y dependiendo de los sectores hay una mayor presión por parte de jefes y gerentes que llevan a extender la jornada laboral y a limitar los descansos, incluso almorzando mientras se trabaja. Empujando a los trabajadores a un mayor stress, siendo que esta situación afecta psíquica y emocionalmente. Mientras dure la pandemia, la cuarentena y el teletrabajo es necesario que se reduzca la jornada laboral, y se garanticen todas las condiciones establecidas en el convenio y las disposiciones especiales y de emergencia para preservar y cuidar la salud de los trabajadores/as y sus familias:


1) No a la flexibilización laboral. Defensa de todos los puestos de trabajo de efectivos, “fuera de convenio” y tercerizados. Cumplimiento integral del convenio y la legislación laboral. Pago del salario y los adicionales actualizados por la inflación del Indec.


2) Que se respeten todas las licencias, descansos y horarios habituales. No al trabajo por “objetivos” o “métricas”. Extensión de las licencias pagas a todos los compañeros y compañeras que lo necesiten o se encuentren con familiares a cargo que estén en grupo de riesgo, embarazadas o con niños en edad escolar (Resolución 207/2020).


3) Provisión de las herramientas de trabajo (notebooks y todos los accesorios), elementos ergonómicos como las sillas, etc. Acceso ilimitado a internet de forma gratuita (a cargo de las empresas) a los trabajadores de la actividad. Así como también botiquín, alcohol en gel y elementos de seguridad.


4) Atención gratuita por parte de profesionales a cargo de las obras sociales y empresas, teniendo en cuenta el stress psicológico o enfermedades que se deriven a los trabajadores/as que la necesiten. Reparto de las horas de trabajo y reducción de la jornada laboral a 6 horas sin afectar el salario hasta que finalice la pandemia. Cuando esto suceda proponemos que se discutan las condiciones del teletrabajo en reuniones abiertas de cada especialidad y plenarios de delegados con mandato.


Desde la Naranja Telefónica y como parte del Plenario del Sindicalismo Combativo y el Frente de Izquierda planteamos que en esta situación excepcional que estamos atravesando hay que dejar de pagar la deuda externa usuraria y recurrir a un impuesto progresivo a las grandes fortunas y empresas para afrontar las medidas necesarias que incluyen garantizar las condiciones de vida, salario, alimentación y salud de todos los trabajadores activos, desocupados y jubilados. Y la centralización del sistema de salud estatal, privado y de las obras sociales para hacer frente a la emergencia sanitaria y social que enfrentamos.



 

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