02/10/2020

Trabajadoras de casas particulares arrancan reunión y compromiso

Se movilizaron hoy al Ministerio de Trabajo

En el día de hoy se realizó una nueva movilización de las trabajadoras de casas particulares. Esta vez, nos dimos cita en la Plaza de Mayo la Agrupación de Trabajadoras de Casas Particulares en Lucha y el Polo Obrero junto a la Unión de Trabajadores Domésticos y Afines y Barrios de Pie y marchamos al Ministerio de Trabajo de Leandro N. Alem 650.

Como primer logro de esta movilización conseguimos que nos reciban a pesar de la negativa de los funcionarios de la Comisión Nacional de Trabajo en Casas Particulares que en un principio rechazaron recibir a la agrupación de Trabajadoras de Casas Particulares en Lucha, al Polo Obrero y Barrios de Pie, argumentando que solo recibía al sindicato que integra la comisión de negociación. Desde nuestra organización explicamos que desde hace tiempo nos venimos organizando, ya presentamos una nota en el Ministerio del Trabajo y es la tercera vez que nos movilizamos pidiendo respuestas ante la grave situación que estamos atravesando. La disposición de las compañeras movilizadas a sostener el corte de la Av. Leandro N. Alem hasta que nos recibieran logró quebrar esta primera negativa y que se concretara la reunión con todas las organizaciones presentes.

En el encuentro estuvo presente María Bernardette, representante del Estado en la Comisión Nacional de Trabajo en Casas Particulares, quien planteó que luego de la próxima reunión del Consejo Nacional del Empleo, la Productividad y el Salario Mínimo, Vital y Móvil prevista para el 14 de octubre se abriría la paritaria correspondiente al año 2020 para las trabajadoras de casas particulares.

Esto aparece como un avance en la medida en que hasta ahora desde el Estado se habían negado a aumentar el salario del sector que, al igual que el 80% de los gremios del país no ha tenido aumento paritario este año. El Estado se ha visto presionado por las sucesivas movilizaciones que venimos protagonizando las trabajadoras de casas particulares en todo el país y han tenido que plantear abrir la paritaria.

En la reunión también se planteó que ya que las organizaciones de desocupados son hoy las que nuclean a la mayoría de las trabajadoras, estas deberían estar representadas en la Comisión de negociación, algo que al menos verbalmente la funcionaria no negó.

La política de llevar a la negociación con posterioridad a la reunión por el salario mínimo, vital y móvil, hoy en 16.500 pesos es la de condicionar el salario de las trabajadoras a niveles de indigencia. Solo a partir de 2017 dicho salario se equiparó al salario mínimo y el gobierno busca contener a ambos porque el salario de 1,4 millones de personas condiciona sin lugar a dudas lo que ocurra en el conjunto de las paritarias. Prefieren entonces hambrear a las trabajadoras, pero con “perspectiva de género”.

Willy Monea Ojo Obrero Fotografía

Queda absolutamente claro la intención del gobierno de seguir atando el salario de las trabajadoras de casas particulares a un salario mínimo completamente insuficiente, equiparado a un ingreso de indigencia. Esto está muy alejado de las reivindicaciones de las compañeras que se vienen organizando por la duplicación del salario, de un ingreso para las desocupadas de $30.000, la reincorporación de las despedidas que superan las 50.000 trabajadoras, la registración de todas las trabajadoras de casas particulares y un protocolo de seguridad e higiene frente al Covid, entre otras medidas urgentes.

En la jornada se denunció a las centrales sindicales y a la infinidad de gremios y sellos que cumplen la función de kioskitos y no de verdadera defensa de las trabajadoras. Mientras las compañeras son despedidas y suspendidas, se quedan sin vivienda y sin ingresos, el gobierno nacional que dice estar “con las mujeres”, está demostrando una vez más que no tienen ningún tipo de compromiso con las mujeres trabajadores más precarizadas del país.

Desde la Agrupación de Trabajadoras de Casas Particulares en lucha seguiremos organizándonos, con reuniones en cada barrio para agrupar a las trabajadoras de casas particulares de manera independiente a las direcciones sindicales que han abandonado cualquier perspectiva de lucha en defensa del salario y los puestos de trabajo por sus compromisos con un gobierno marcadamente pro patronal.