Sindicales

13/9/2012|1239

Transnoa: Concluyó la huelga

Ocho semanas de lucha heroica

Los compañeros de Transnoa suspendieron su extraordinaria huelga de dos meses. La empresa se comprometió reincorporar a los compañeros despedidos -salvo al delegado José Barraza- y a pasar a planta permanente a los 27 tercerizados, en tandas hasta fin de año. La antigüedad en la tercerizada se les reconocería a los efectos de las licencias, pero no así en cuanto a los adicionales salariales. Además, se pagarán los dos tercios de los días caídos.


El reclamo de fondo del pago íntegro del convenio 36/75 quedó sin respuesta.


Feroz a la hora de mantener el despido de Barraza, la burocracia de la Federación de Luz y Fuerza ha debido echar lastre para poder imponer el levantamiento del paro.


Esta huelga es la primera en veinte años desde que la burocracia del gremio se sumó al negocio de la privatización eléctrica. Con ella ha emergido un activismo combativo y se ha destacado un sector del cuerpo de delegados que acompañó con una conducta clasista en todo momento. Cinco boletines de Tribuna Energética fueron orientando la acción de estos delegados, y activistas, y ayudaron a poner, blanco sobre negro, el papel patronal de la burocracia sindical.


Se realizaron múltiples movilizaciones en Salta con el apoyo del PO y la CCC, también en Buenos Aires frente a la Federación y en Tucumán. Se constituyó un fondo de huelga y se obligó al sindicato a realizar la primera movilización callejera (en décadas) con 300 compañeros de Luz y Fuerza de toda la provincia, además de un festival multitudinario en la carpa.


Se ha colocado un programa que es la base para reunificar la lucha de todos los trabajadores del sector, hoy divididos en múltiples empresas, con convenios siempre por debajo del convenio madre 36/75. Un programa que, junto con los métodos de la democracia obrera y de la acción directa, son la base para construir una nueva dirección para el gremio.


Con esta lucha obrera, también se puso sobre la mesa el cuadro de colapso del sistema eléctrico en todo el NOA y la corruptela de los concesionarios. Quedó de manifiesto el vaciamiento y desguace de la compañía, la propiedad asociada de la misma en manos de Taselli y la Federación de Luz y Fuerza, y la conformación de un sistema de tercerizadas que, al igual que en el ferrocarril, contratan trabajadores fuera de convenio. El poder político local tuvo que reconocer, bajo la presión de esta lucha, que los crecientes cortes del servicio eléctrico son responsabilidad de la empresa, luego de tratar de culpar a los trabajadores.


El desafío del activismo que protagonizó esta lucha es la organización de una agrupación clasista que se proponga recuperar el sindicato. La lucha por la reincorporación de Barraza, que se ha planteado también en la Justicia, debe ser un eje central, junto a la defensa de un pliego obrero que preserve la estabilidad laboral y el convenio colectivo, frente a los desafíos que va a plantear la quiebra generalizada de las compañías eléctricas. Más estratégicamente, y para toda la población salteña, está planteado recuperar el manejo del sistema eléctrico de manos de estos saqueadores.