27/05/2021
subte

Un ataque infame del PTS al Partido Obrero

En una nota firmada en Izquierda Diario por el “Diputado FIT – PBA” (así se presenta) Claudio Dellecarbonara, se lanza un ataque infame al Partido Obrero en las personas de sus delegados y militantes en el subterráneo. Allí se dice que el Partido Obrero en el subte, en el cuadro de pandemia, defiende a brazo partido la posición de la empresa y de Larreta, que caracterizan como “medidas aperturistas que ponen en riesgo la vida de los trabajadores”. Y que lo hace en alianza con la conducción del sindicato. O sea, el PO sería un aliado de Metrovías y el gobierno de Larreta para una conducta criminal contra los trabajadores. ¿Fuerte, no?

Primero la infamia

Dellecarbonara escribe un complicado relato sobre sucesos de más de un año en el sector de Tráfico de la Línea B. Demostraremos que los hechos fundamentales están tergiversados adrede y que sucedieron completamente al revés.

Ante el avance de la pandemia en el país, los delegados del PO de Tráfico, junto a los miembros de la Comisión de Seguridad e Higiene del sector, tomaron la iniciativa, en permanente consulta con la base, de armar un protocolo de bioseguridad anti Covid basado en turnos cortos de tres vueltas seguidas, sin intervalo, trabajo en burbujas, comedor y espacios comunes clausurados y otras medidas como detección de casos, aislamientos, desinfección, etc. En esos comienzos, aparte del subte, solo el sindicato del Neumático y el INTI armaron protocolos obreros de esas características, cuya aplicación requirió una lucha a brazo partido contra el boicot patronal. Dellecarbonara, su delegado en el sector y el PTS se opusieron tajantemente a ese protocolo, argumentando que el cierre del comedor era un avasallamiento a una conquista obrera y que el sistema de trabajo mencionado era una adaptación a las necesidades de la empresa. Los trabajadores, desde ya, abrazaron con entusiasmo el protocolo.

Los vaivenes de un conflicto y las mentiras de Dellecarbonara

El sistema de trabajo fue exitoso hasta que la patronal, este año y ante la corriente “aperturista” de todos los gobiernos, cambió los diagramas, apretando para dar cuatro vueltas los fines de semana (por reducción del personal) en vez de tres, lo que implica intervalos de descanso y por ende apertura del comedor esos días. Los delegados del Partido Obrero propusieron resistirlo con un paro de 24 horas y el rechazo de la cuarta vuelta. Dellecarbonara y el PTS, como él mismo lo confiesa, se opusieron al paro. Una actitud que no es nueva porque el PTS desde hace años es reacio a los paros que estarían mal vistos –dicen– por los usuarios y prefieren medidas como jornadas de apertura de molinetes, con invitación de cafecitos gratis a los pasajeros, amenizado con disfraces de personajes de historieta. Medidas que han impulsado y compartido durante años con la conducción kirchnerista del sindicato.

Un giro que Dellecarbonara y el PTS ocultan

El paro y la retención de tareas de Tráfico fueron repudiados por la conducción de AGTSyP y la mayoría del cuerpo de delegados, dejando aislada la lucha de la Línea B. Ante este giro de la situación, los delegados del Partido Obrero propusieron un cambio en la modalidad de la lucha: solo se aceptaría incrementar una vuelta los fines de semana, si se cumplían las condiciones de bioseguridad, con descansos en un comedor acondicionado con distanciamiento, ventilación forzada con toma en el exterior, filtros y detector de dióxido de carbono. Esto además de la construcción de una sala de descanso anexa y del ascenso de nuevos conductores que permitiera agregar formaciones y, en un lapso acotado, volver a los turnos de tres vueltas de lunes a lunes.

La patronal y Larreta golpeados por la tenacidad de la B estimaron que una salida de ese tipo podía evitar más conflictos que de una u otra manera se iban a plantear en distintos sectores con el avance de la pandemia. No sin antes, como suelen hacer, represaliar con procesos de desafuero a los delegados y con descuentos de días de conflicto. Bastó que se oliera una vía de salida, impulsada por militantes y simpatizantes del Partido Obrero, adaptada a la nueva difícil situación, pero defendiendo las condiciones de seguridad sanitaria, para que Dellecarbonara – PTS la rechazaran y contrapropusieran medidas de acción directa contra las sanciones. Eso a sabiendas de que era un callejón sin salida y que no se iban a poder cumplir. Dicho y hecho, ganaron esa posición en una de las asambleas por 3 votos y durante 20 días desaparecieron, sin que propusieran darle forma a esa acción directa, ni tampoco ninguna medida de ninguna naturaleza ni –menos- dieran una salida al conflicto en curso.

Una vía de solución del conflicto saboteada por Dellecarbonara – PTS

Mientras tanto, se realizó la inspección de las instalaciones por Policía de Trabajo, la empresa, los delegados y los asesores de ingeniería laboral del sindicato obligando a la empresa a hacer las refacciones necesarias. Pero para Dellecarbonara – PTS esas condiciones, aprobadas por los técnicos, no existirían, a pesar de que su delegado en el sector firmó la inspección y sus conclusiones. Mientras tanto saboteaban las múltiples reuniones con la empresa, la dirección del gremio y el gobierno, donde los delegados el Partido Obrero pugnaban palmo a palmo contra las limitaciones patronales.

Como acto final, en una asamblea de 80 trabajadores, la salida propuesta y organizada por los delegados del Parido Obrero y los miembros del C. de S. e H, triunfó con el 61 % de los votos dando una vía de solución al conflicto, que todavía no está cerrado, por supuesto, hasta que se levanten las sanciones y procesos de desafuero a los delgados, se restituya el sueldo de los días descontados y se promocionen los nuevos conductores.

Dos graves transgresiones de Dellecarbonara – PTS a la democracia obrera.  Todas las resoluciones, sin excepción, fueron votadas en asambleas de hasta 80 trabajadores, una base que los provocadores ignoran, al atribuir las acciones puramente a los militantes del Partido Obrero. Segundo, Dellecarbonara en persona, al ver que la relación de fuerzas de la última asamblea no lo favorecía, propuso que los trabajadores de riesgo que no están concurriendo no votaran, entre ellos David Carballo delegado del Partido Obrero, que viene desempeñando una función importante en todo el conflicto.

Nos seguimos organizando

En su ataque, Dellecarbonara y el PTS pasan por alto que desde La Naranja y el PO venimos dando la lucha por condiciones de bioseguridad desde el principio de la pandemia. Hemos elaborado un protocolo para todo el subte que pusimos a discusión en todos los sectores en el que incorporamos, entre otras cosas, las condiciones de ventilación en espacios cerrados. Recién ahora la dirección de la AGTSyP, a un año de que hiciéramos esa propuesta dando una intensa lucha política, está reconociendo la importancia de que todos los sectores tengan los sistemas de aire adecuados para combatir la propagación del virus. Continuaremos la organización de todos los talleres, los tráficos, estaciones y demás sectores del subte para defender los esquemas de trabajo adecuados para proteger la salud de los trabajadores del subte durante la pandemia.