14/10/2010 | 1150

Una nueva etapa en el Soip

El resultado de las elecciones del Soip es inapelable: nueve de cada diez obreros afiliados del pescado -el 30% que está en blanco- repudiaron años de entrega a manos de la «borocotizada» Celeste.

Una ocupación masiva, prolongada y muy aguerrida del sindicato había demostrado lo mismo en 2007, pero por parte de los obreros en negro.

La Lista Negra y Blanca se adjudicó el triunfo con unos mil votos, con amplio margen sobre la Naranja, acreditado, según anunciaron, por los «certificados de las mesas».

En esta situación y con la nueva comisión directiva en el sindicato (y los derrotados celestes en la obra social por dos años más), la principal cámara empresaria se ha negado a recibir a las nuevas autoridades.

Junto a las nuevas autoridades debía recibirse, además, un pedido de reapertura de la negociación salarial, avalado en este caso por el 80% de los votos efectivos, ya que todas las listas opositoras impulsaron la reapertura de las paritarias.

El puerto de Mar del Plata pasó a acaparar el 70% de las exportaciones pesqueras nacionales a caballo de la crisis y del retiro parcial de las inversiones españolas en el sur, de la «cuotificación» de la merluza Hubsi, de los subsidios «repro» a mansalva a empresas en dudosa crisis.

La tarea del Soip celeste frente a todo eso fue estratégica: la «paz social» para sostener el fraude laboral de las «coopetruchas», ahora mechado con el fraude de las «pymes», a través del convenio de flexibilidad para esas empresas. Casi un paraíso que la patronal no está dispuesta a perder. Algunos estiman un costo laboral 50% menor al de los puertos del sur. Los K han reconstruido así a la burguesía portuaria marplatense.

El vuelco electoral en el Soip no es un rayo en cielo sereno: la ganadora Ledesma navegó por encima de una revuelta salarial que estalló con 48 horas de paro en abril y por numerosos conflictos parciales. Hay una presión obrera sobre la nueva dirección.

Pero la patronal busca «dormir» las paritarias: la cámara quiere «tirar» un año con las chicanas y el 5% que se cobró el mes pasado.

Los trabajadores no podemos esperar. Debemos ir por un 20% de fin de año y un doble aguinaldo. Llamamos a discutir pronunciamientos, designar delegados en todas las plantas negras o blancas, reemplazar los que no actúen, reforzar el cuerpo de delegados y preparar una asamblea general por la reapertura de la negociación salarial con delegados electos y revocables por los compañeros.

En esta nota