12/11/2020
DOCENTES UNIVERSITARIOS

UNC: de la mano del progresismo kirchnerista, avanza el ajuste salarial

Para imponer a las y los docentes universitarios y preuniversitarios la propuesta paritaria de octubre de 2020, la Junta Ejecutiva de Adiuc se encargó de desarrollar durante meses maniobras de desgaste y desorganización a sus afiliados e impedir un plan de lucha real. El miserable aumento del 7% es, entre cosas, lo que ha empujado la caída del salario a niveles históricos, sumado el avance de una precarización laboral como nunca antes en la Universidad Nacional de Córdoba.

Para imponer la pérdida salarial y el ajuste universitario, el arco progresista-kirchnerista se completa por otro lado con los llamados «decanos progresistas», «Encuentro K – Espacio Vamos», que comparten Gustavo Chiabrando (Ciencias Químicas, ex candidato a Rector), Ana Mohaded (Artes), María Inés Peralta (Ciencias Sociales), Flavia Dezzutto (Filosofía y Humanidades) y Gustavo Monti (Famaf), quienes, en el marco de la pandemia, se transformaron en brazo ejecutor de la orientación fijada por el Rectorado de Hugo Juri.

La tríada Junta Ejecutiva de Adiuc, «decanos progresistas» y Rectorado ya en 2018 intervino para desactivar la huelga docente, revistiendo con maniobras los resultados de la Asamblea General de Afiliados del 10/09/2018 que había aprobado la continuidad el plan de lucha en defensa de la educación pública, para retomar la actividad docente desde el martes 11/9. Recordemos que la multitudinaria Asamblea General de Afiliados del 6/9/2018 había votado el rechazo a la oferta del gobierno nacional de Mauricio Macri de un aumento del 25% hasta octubre de 2018 más 2 cláusulas de revisión. Este accionar demostró la operación conjunta para desarmar la lucha que se estaba desarrollando en defensa del salario y el presupuesto universitario, profundizando el descrédito de la Junta Ejecutiva de Adiuc al fomentar el vaciamiento de los órganos deliberativos y resolutivos gremiales como herramienta de organización y defensa de las condiciones salariales y laborales.

Una aceptación de espaldas a la docencia

Con cuatro meses de demora y luego de tres reuniones paritarias frustradas, el 22 de octubre el gobierno nacional realizó una oferta salarial para lxs docentes universitarios y preuniversitarios que consistía en un aumento del 7% desde octubre, una cláusula de revisión en el mes de diciembre y un aumento del 7% en la garantía salarial (a cuenta del aumento que surgirá de la Paritaria Nacional Docente en noviembre). Luego de la propuesta, el viernes 23 de octubre se convoca hacia el miércoles 28 al Congreso Extraordinario de Conadu a los fines de definir la aceptación o rechazo de la oferta salarial. Para ello la directiva de Adiuc, lejos de garantizar asambleas, solamente propone una consulta virtual a sus afiliados y afiliadas, planteando que los resultados se pondrán a consideración como insumos para la toma de decisión de aceptación o rechazo en una reunión de la Junta Ejecutiva con el cuerpo de delegados y delegadas para el martes 27. Remarcamos que la mayoría de Junta Ejecutiva invitó a responder la consulta desde el viernes 23 hasta el martes 27 a las 16, limitando el debate y deliberación entre la docencia.

Quedó en manos de las y los docentes pronunciarse mediante la consulta virtual a la oferta de ajuste salarial del 7 % y del presupuesto que presentó el gobierno nacional de Alberto Fernández, dando como resultado que el 71,41% sobre el total encuestado rechazaba la propuesta. A pesar de la presión de los «decanos progresistas» por la aceptación, en las unidades académicas y lugares de trabajo los resultados por el rechazo alcanzaron en la Facultad de Ciencias Químicas un 72%, en la Facultad de Artes un 56%, en la Facultad de Ciencias Sociales un 66%, en la Facultad de Filosofía y Humanidades un 83% y en Famaf (Facultad del secretario general de Adiuc) un 62%.

El contundente rechazo a la oferta de ajuste salarial en la consulta virtual no logra ocultar la escasa participación de la docencia. Solo el 10% tomó participación en ella. Esto revela el grado de vaciamiento del gremio y la escasa difusión de la consulta realizada. Esto no es casual. Anular la participación docente es un paso necesario para la aceptación de la propuesta salarial del gobierno Nacional. En esta misma línea se coloca el rechazo sistemático a la convocatoria a asambleas generales y en cada lugar de trabajo de forma virtual, poniendo como excusa el decreto presidencial que suspende las asambleas presenciales.

La entrega de la paritaria en el congreso de Conadu

El mandato de rechazo expresado por la docencia de la UNC fue llevado por la Junta Ejecutiva al Congreso Extraordinario de la Federación Nacional de Docentes Universitarios (Conadu) realizado el pasado miércoles 28/10. A fin de garantizar la aceptación de la propuesta de ajuste, el congreso se desarrolló con escandalosas maniobras que incluso fueron denunciadas públicamente por un sector que allí participaba. ADIUC, a pesar de llevar el mandato de rechazo, se llamó a silencio de tumba subordinándose sin críticas a su dirección sindical. El maniobrado congreso demostró la crisis de las burocracias sindicales que se valen de estos mecanismos para finalmente lograr imponer y garantizar la aceptación del miserable incremento salarial. El secretario general Carlos De Feo intentó encubrir el rechazo de la docencia, afirmando que la aceptación era un avance «entendiendo la situación por la que atraviesa la patria, que requiere del compromiso de todas y todos para avanzar en el camino de la recuperación de una Argentina con justicia social».

En contraste al escandaloso congreso de CONADU, una amplia mayoría de la docencia universitaria y preuniversitaria rechazó la propuesta oficial. Lo hicieron con elocuencia más de 40 gremios docentes de todo el país y la Federación Conadu Histórica en su conjunto. Se trata, seguramente, del «acuerdo paritario» más rechazado por la docencia en los últimos 15 años.

El ajuste también se impone con los decanos

Mientras se desarrollaba la discusión paritaria a nivel nacional, en Córdoba el grupo de decanos progresistas- kirchneristas «Vamos» montaba un acto político de cara a las próximas elecciones universitarias de 2021. En dicho acto se estableció una falsa polarización respecto a las políticas desarrolladas en medio de la pandemia por el Rectorado de Juri. El despotrique sobre estas medidas ocultaba de fondo que fueron los propios decanos progres (sumados a los tradicionales aliados del rector) los que se encargaron de garantizar las condiciones de la virtualización forzosa, profundizando así la precarización laboral y las extenuantes jornadas de trabajo, la ausencia total de las condiciones mínimas para garantizar la conectividad de docentes y estudiantes, el bono para insumos de conexión, la conexión gratuita, etc.

Pero sobre todo en dicho acto no hubo una sola mención a lo que realmente importa: el profundo ajuste presupuestario y la fuerte caída salarial de trabajadores en la UNC y sus dependencias. El relevo que mediante campaña intentan establecer los decanos progres no es otra cosa que la continuidad de subordinación y la integración a las políticas que aplica el Rector Juri y gobierno nacional. Además, los decanos progres ya vienen siendo la rueda de auxilio de la burocracia sindical para desorganizar y desmovilizar a la docencia mientras se profundiza el ataque a las condiciones salariales y laborales de miles de docentes y ad honorem mientras se agrava la crisis de desfinanciamiento presupuestario en la UNC.

Organicemos la defensa del salario y condiciones de trabajo

Desde el Frente Docentes en Lucha llamamos a rechazar la entrega con mandatos y pronunciamientos en cada lugar de trabajo y sostener la defensa de un programa integral con la recomposición salarial del 40% que contemple la inflación 2020 y la pérdida acumulada desde 2015, con un incremento del 20% inmediato en una cuota y cláusula gatillo mensual indexado por inflación; el cumplimiento del CCT nacional y el CCT local; un adicional por gasto de virtualización de $10.000 con carácter remunerativo. También reclamamos la titularización y el ingreso a carrera docentes de todos los interinos como así también la incorporación de los ayudantes B a carrera docente y la mejora de dedicación de los cargos simples y semi. Que se respete la carga horaria y el derecho a la desconexión. Terminar con el trabajo ad honorem y avanzar en reconocimiento de los derechos laborales a cientos de jóvenes docentes.

Para defender este programa organicemos las unidades académicas, con la unidad activa de lxs docentes universitarios y preuniversitarios capaz de batallar por nuestros derechos. En esta perspectiva, es necesario poner pie un sindicato capaz de ser una vía de organización de las bases docentes y no una correa de transmisión del Rectorado, los “decanos progresistas” y el gobierno nacional.

 

 

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