Sindicales
27/2/2026
UNLP: masiva asamblea docente vota paro por tiempo indeterminado como mandato a Conadu
Hasta que el gobierno cumpla la ley y nos pague el 51%
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La asamblea votó un apoyo a los obreros de Fate
El Plenario de Secretarios Generales de Conadu, realizado luego de escrito el artículo que presentamos a continuación sobre la asamblea de la Asociación de Docentes de la Universidad Nacional de La Plata (Adulp), acaba de publicar las resoluciones, entre las que no figura que al menos cinco asambleas de base, entre ellas la de La Plata, votaron luego de horas de deliberación el paro por tiempo indeterminado. Como anticipaba el propio artículo, el plenario iba a recoger de manera deformada la voluntad de lucha de la base. Dicho y hecho, no figura en las resoluciones mención alguna al paro por tiempo indeterminado desde ahora, el que se coloca supeditado a una serie de medidas previas que llegan hasta... junio cuando casi termina el semestre. Lxs docentes deberán sacar las conclusiones de los obstáculos de dirección que enfrentamos y tomar en sus manos la organización de la semana de paro resuelta, la multiplicación de asambleas y acciones en la calle para abrirle paso a la huelga general universitaria.
El jueves 26/2 se realizó una gran asamblea de Adulp. Con 250 compañeros en el pico de concurrencia, y en el mes de febrero, una combativa y muy representativa asamblea debatió durante más de tres horas la situación del país y de la Universidad en particular.
La reunión se inició con la aprobación por unanimidad de un apoyo a la ocupación de Fate contra el cierre de la empresa, lo que fue votado como moción previa.
La primera intervención estuvo a cargo de las compañeras de la Escuela Anexa (primaria) que leyeron una emotiva carta elaborada en la asamblea de la escuela, señalando la necesidad de una lucha a fondo como el único camino para derrotar al gobierno enemigo de la Universidad y la educación.
Varias intervenciones de docentes de otras dependencias se sucedieron en ese tono, demostrando una gran disposición de lucha, mucha bronca y un enorme hartazgo con las medidas a cuentagotas y los paros aislados.
Esa fue justamente la lucha política central en la asamblea. La conducción de Adulp, también conducción de Conadu, se empeñó con diversos argumentos en “bajar la espuma”, enfriar los ánimos y llevar las cosas a medidas más “razonables”. Un planteo, repetido desde el propio informe de la mesa, fue la necesidad de contar con el acuerdo para las medidas a tomar de los rectores (CIN) y del Frente Sindical integrado por todas las federaciones docentes y la FATUN de los nodocentes. En ese sentido se intentó exculpar a los rectores que se reunieron con el gobierno a escondidas, habilitando la posibilidad de una modificación de la Ley de Financiamiento Universitario, conquistada con dos años de lucha y sostenida contra el veto de Milei. La dirección gremial que desde el minuto cero de este gobierno ha planteado de manera abierta que la Universidad se defiende en un frente con la patronal universitaria (los rectores) los presentó como víctimas de una operación del gobierno y de la “corpo” mediática para dividir ese supuesto frente universitario. Pero la única verdad es la realidad: esas reuniones existieron y sólo la indignación que causaron llevó a los rectores a ratificar su apoyo a la Ley tal como está aprobada, y que el gobierno no ha hecho efectiva.
Aun así cabe señalar que los comunicados del CIN JAMÁS destacan que la ley implica un inmediato aumento del 51% para los salarios docentes y nodocentes, lo cual es consecuente con el hecho de que tras cada marcha masiva arreglaron sus propias cajas y dejaron los salarios “de garpe”. En cuanto al Frente Sindical, la “unidad” burocrática de las Federaciones, no apoyada en asambleas de base ni congresos de delegados con mandato, sólo ha servido para que cada una justifique su propia parálisis responsabilizando a las otras. Algo que hasta la mesa reconoció, diciendo que la última reunión de dicho frente dejó “sabor a poco”. El caso extremo es Fatun (federación de nodocentes enrolada en la CGT) que cerró más de una vez sus propios acuerdos de sumas fijas dejando en banda la “lucha conjunta” y que ahora sufrió una ruptura del sindicato de la UBA por derecha y por orden de la gestión “Yacobitti” para carnerear el paro del 27 contra la reforma laboral esclavista.
El clima de la asamblea también impuso que las intervenciones y mociones de la dirección se “radicalizaran” y acentuara su carácter de maniobra para impedir un paro hasta ganar. En la competencia de argumentos sofistas y maniobreros se destacaron las intervenciones del PCR, más conservadoras incluso que las de algunos referentes de la conducción Azul-Violeta (conducción también de Conadu, kicillofistas). La moción finalmente perdedora proponía una semana de paro y asamblea para evaluar. La moción que triunfó también plantea la evaluación en asambleas, que son la clave para organizar, profundizar el paro y usar toda la energía de lxs docentes para ganar la calle. La diferencia, claro, es que en el caso de la moción ganadora la asamblea se hace con el paro en vigencia. No hay una diferencia de grado entre las dos mociones, sino de concepto: el mensaje al gobierno, a los rectores y al resto de la comunidad universitaria es que vamos en serio, a conquistar lo que nos deben, y que en este caso particular no hay ambigüedad posible: el gobierno tiene que cumplir la ley, y cumplir la ley implica en primer lugar un 51% ya a los salarios y paritarias hacia adelante. De esa forma, con un planteo claro, es que vamos a sumar COMO HA PASADO HISTÓRICAMENTE al movimiento estudiantil, e incluso a contagiar a los nodocentes que tienen que superar su propia traba burocrática para desplegar su lucha.
Ahora el mandato tiene que ir al Congreso de la Federación. Una instancia burocrática que va a reflejar deformadamente el ascenso de lucha que se expresa en la base. Por ejemplo, de 35 asociaciones de base, más de 20 no hicieron asambleas. En la mayoría de los gremios de base que sí hicieron asambleas, éstas fueron numerosas. Y en ellas se impuso el paro por tiempo indeterminado contra la moción de la conducción actual de Conadu. Es el caso de las asambleas de Jauretche (ADEIUNAJ), Córdoba (Adiuc) y General Sarmiento (ADIUNGS) donde la secretaria general de Conadu, el referente de Adiuc y miembro de la conducción de Conadu, y la dirección de ADIUNGS también perdieron las votaciones y la docencia impuso el paro por tiempo indeterminado. Otro tanto en ADIUNQ (Quilmes), y en Río Cuarto donde se resolvió que el paro comienza el 2 de marzo, sin tomas de exámenes.
Hay una tendencia a la rebelión que, lejos de moderar o limitar, corresponde impulsar para que despliegue todo su potencial hacia la huelga general universitaria.
El gran desafío es ahora. Eso es lo que entendió la asamblea. No en 2027, ni siquiera en junio. En marzo, para arrancar con todo frente a un gobierno envalentonado por la complicidad de la CGT, de los aliados y del PJ, pero que probablemente tenga que poner las barbas en remojo frente a un incipiente ascenso de las luchas populares.
En la Universidad lxs docentes, nodocentes y estudiantes que queremos defenderla frente al gobierno derechista, nos vamos a empeñar desde ahora, con recorridas de cursos, debates en las cátedras y colegios, asambleas y asambleas interclaustros, en fomentar esa tendencia hacia la huelga general universitaria. Bregaremos para que empalme con el resto de los sectores obreros y populares que salen a luchar, para derrotar todo el ajuste del gobierno derechista.
Es Milei o la Universidad.



