Sindicales

9/11/1989|286

Uta: Todos somos colectiveros

Exactamente cuatro meses después de asumir, el gobierno de Menem-Bunge y Born tiene que enfrentar la colosal huelga de los choferes de colectivos. Con asambleas de base, con piquetes, con coordinadoras interlíneas, los obreros del volante han señalado un camino a todos los trabajadores del país. “Primera gran huelga salvaje contra el gobierno” titulan los “civilizados” diarios que apoyaron al régimen que torturó y asesinó a decenas de miles de personas. Huelga de todos, contra los ₳ 60.000 con que quieren convertir a la mayoría de la nación en un ejército de pordioseros. Huelga de todos, contra la burocracia sindical, que no tiene otro principio que la defensa de sus privilegios.

“Terminó la espera” plantean los choferes junto a los maestros, a los empleados públicos, a los bancarios, a los centenares de miles que están luchando en todo el país contra los Bunge y Born y “su” estado.

“Terminó la espera”, es una conclusión que debemos sacar todos para emprender la lucha a fondo por el 100% de aumento y por la plena vigencia de los convenios, a partir de asambleas soberanas y genuinas direcciones de lucha.

Los choferes perciben un básico de ₳ 37.000 que con presentismo, boletera y otros complementos redondea un "conformado” de ₳ 58.000. Restándoles los descuentos, les quedan unos ₳ 47.000 al mes, luego de jornadas agotadoras de no menos de 10 horas por día. En larga distancia, el ingreso no supera los ₳ 80.000 y los choferes deben hacerse cargo del alojamiento en los lugares de destino, lo que se lleva la tercera parte del sueldo.

Desde hace casi dos meses, los reclamos frente a esta situación desesperante fueron ahogados entre la burocracia sindical y el Ministerio de Trabajo, mediante dos conciliaciones obligatorias sucesivas. Pero el martes 7 confluyeron dos hechos: venció la conciliación y se cobraron los sueldos sin un peso de aumento. Peor aún, en varias líneas las empresas descontaron adelantos ya otorgados y hubo trabajadores que no cobraron ni 10.000 La reacción fue previsible: los choferes abandonaron en el acto las unidades, improvisaron asambleas en las que se votó la huelga general, el reclamo de 120.000 de básico y el rechazo a cualquier represalia contra los trabajadores en lucha. Allí se organizaron concentraciones de micros en los nudos de transporte —Avellaneda, Liniers, Vicente López— y piquetes de huelga que convirtieron el movimiento en un paro total.

Hacia el mediodía más de un centenar de activistas confluyó en la sede central de UTA reclamando el paro general y puteando a viva voz a los dirigentes del sindicato. La burocracia, que prometía un paro de actividades para el viernes, se encontró con una huelga resuelta por la base y de apuro decretó un paro de 36 horas y más tarde uno de 24 horas en las líneas de subtes. Contra la infinidad de pronunciamientos que plantearon la huelga general por tiempo indeterminado, la burocracia se jugó a limitar el movimiento de lucha a un paro parcial. Sin embargo, cuando en la noche del miércoles 8 fracasan las tratativas con la patronal y el gobierno declara un ilegal "arbitraje obligatorio”, la burocracia no tiene otra salida que declarar la huelga indefinida.

El movimiento de huelga se extendió por todo el país en cuestión de horas. En una asamblea que duró cinco minutos, los choferes de Córdoba resolvieron el paro por tiempo indeterminado. En Mendoza donde el sindicato local no está afiliado a la UTA, se aprobó el paro por 36 horas. El miércoles 8, la deserción del transporte dio paso al vaciamiento de escuelas y lugares de trabajo y la jornada tuvo características de paro general en vastas zonas del país.

Una huelga de todo el pueblo

Contra la campaña que han montado los "comunicadores” de la hipocresía como Neustadt, que acusa a los choferes de hacer una huelga “contra los pobres que no pueden volver a sus hogares", el paro fue inmensamente popular entre los trabajadores. El sobre de los ₳ 57.000 agitado por los choferes era, chirola más o menos, el sobre de todos y la conclusión general: "esto es lo que tenemos que hacer todos”.

La huelga permitió mostrar una salida al empantanamiento de las paritarias y reactivó las tendencias a la lucha en todos los gremios. A estas horas, la Circunvecina de Fraternales y seccionales ferroviarias discuten la posibilidad de un paro para el próximo viernes.

El Ministerio de Trabajo intimó al levantamiento de la huelga y amenazó luego con la aplicación del "arbitraje obligatorio" pero éstas son sólo bravatas en tanto la burocracia de UTA no garantiza encuadrar el movimiento y desmovilizar a la base. El ubaldinista Palacios especula con la desorganización del activismo para volver a tomar las riendas, pero el choque con la base es muy profundo y ha calado muy hondo en la masa del gremio la esterilidad de los paros parciales y de nuevas "conciliaciones" o "arbitrajes". A su vez, cualquier concesión salarial desmorona el frente de gobierno y patronales en torno a los ₳ 12.000 o el 13%.

Está planteada la asamblea general para imponer lo que ya resolvieron las bases: paro por tiempo indeterminado hasta obtener lo reclamado. Que nada se firme sin asamblea general. Impulsar las coordinadoras de delegados interlíneas, punto de partida para expulsar a la burocracia entreguista.


"Si no luchamos vamos a quedar peor que antes"

Dicen los compañeros de la 504 en Puente La Noria

En el puente La Noria decenas de choferes se concentraron para organizarse y bloquear la General Paz y el acceso a la zona Sur. La combatividad es enorme. Todos se pronuncian por el paro y su garantización por medio de asambleas y piquetes. Allí dialogamos con los compañeros.

P.O.: Los choferes decretaron un paro para luchar por sus salarios. El Ministerio da Trabajo dice ahora que va a decretar nuevamente la conciliación obligatoria. ¿Qué pensás?

Ricardo: Yo opino que el paro debe ser por tiempo indeterminado. Esta es la posición de la mayoría de los choferes, que somos los que sufrimos las consecuencias de estos salarios de miseria que nos pagan.

P.O.: Después del paro decretado por la base, la conducción de UTA larga un paro por 36 horas. ¿A dónde crees que apunta?

Ricardo: ¿Por qué la UTA declara ahora este paro? Es raro, ¿no? Yo creo que es una maniobra de la burocracia para aparecer como "combativa", y tratar de ponerse, después que la base la "sobrepasó", a la cabeza del movimiento.

Pero esto es "trucho", porque en realidad con esta medida lo único que intentan es parar la lucha.

Ahora el Ministerio de Trabajo va a decretar la conciliación obligatoria y la burocracia la va a volver a acatar. Si no luchamos vamos a quedar peor que antes. No te olvides que ayer terminó una conciliación obligatoria y no se obtuvo ninguna mejora para el gremio.

P.O.: Hoy muchos compañeros que plantean concretamente que la única alternativa es el paro por tiempo indeterminado.

Ricardo: El paro debe ser por tiempo indeterminado. Los paros progresivos nunca han dado resultado. Además la mayoría de los choferes estamos de acuerdo con el paro por tiempo indeterminado.

Ayer hubo compañeros que cobraron 3.000.

Si paramos un día nos lo descuentan y no se consigue nada.

No nos queda otra que el paro por tiempo Indeterminado.

Por lo menos estás luchando por defender tu salario y no como ahora que laburás un mes y no cobrás un mango.


"El que nos está cagando es el gobierno que votamos nosotros"

A las once de la mañana del pasado 7 de noviembre, la sede central de la UTA estaba virtualmente rodeada por más de 300 choferes que hablan concurrido a la puerta del sindicato a reclamarte a la burocracia que largue un plan do lucha hasta conquistar el conjunto de los reclamos levantados por los choferes (ver reportajes). El clima, de tensión y de combatividad, había llevado a la directiva del gremio a mantener bajas y trabadas las rejas de la entrada.

Por todos lados, alrededor de las esquinas, se improvisaban corrillos y pequeñas asambleas de choferes que esperaban los resultados del diálogo de la representación de las líneas de la zona norte de la provincia de Buenos Aires con si gremio, que habían subido a plantear su posición a la dirección do la UTA.

En un momento de esos, antes de que la dirección del gremio se aviniera a la declaración de la medida de fuerza, los delegados de la coordinadora de líneas de zona norte salieron e informaron al resto de los compañeros.

Uno de los delegados informó que se les había dicho todo a los burócratas, porque "entre nosotros, aquí, no hay tramoya. Todo lo que pedimos, y que también el que nos está cagando es el gobierno, el gobierno que votamos nosotros y que es nuestro y con el que estamos viviendo una situación que es la peor de los últimos seis años. Nunca nos pasó una cosa así, en General Sarmiento nos mandaron la infantería", denunció.

Mientras tanto, algunos muchos coreaban: “¡Ay, Ay, Ay, Ay, este gobierno es liberal!”

Corresponsal


"Decidimos salir a pelear, y chau, nos mandamos"

Son las primeras horas del martes 7. En la ruta 197 y la Panamericana hay piquetes de choferes que paran las líneas que los cruzan. Compañeros de Prensa Obrera llegan con delegados de la línea 741 para intercambiar ideas con compañeros de la Independencia (una de las líneas más grandes de la Zona Norte). Estaba por comenzar una Asamblea. Mientras se generalizaba el conflicto y se sumaban nuevos trabajadores, realizamos estas notas.

Con Eduardo González, delegado de la línea 741.

E.G.: Salimos al paro para recuperar el despojo salarial que sufrimos en Junio, del 65 por ciento, y que nos ha dejado en una situación insostenible".

P.O.: ¿Cómo se resolvió el paro?

E.G.: Hizo punta la 740. Vinieron a pedir apoyo a nuestra línea y a la 365 (La Independencia). Resolvimos parar y fuimos a plantear lo mismo a la línea 176 (la que finalmente se plegó en la mañana del 7 de noviembre).

La gente dijo que había que parar. La decisión es de todos, pero viene desde muy abajo. Somos 110 choferes. La gran mayoría de nosotros, cuando fuimos a cobrar nuestro salario, no cobramos casi nada y algunos quedaron debiendo dinero a la empresa. Los que más cobraron recibieron 10.000 o 15.000 australes.

P.O.: ¿La bronca viene desde el último conflicto?

E.G.: La conciliación obligatoria que nos impuso el gobierno consideramos que no fue legal, porque estábamos trabajando a código. Fuimos a la justicia y fallaron en contra de UTA y dieron cinco días hábiles que se vencieron el 6 de noviembre.

Nosotros pedimos movilización a UTA de zona norte, hacia la sede central del gremio, a la Plaza de Mayo, y no resolvieron nada.

P.O.: ¿Cómo observan el conflicto?

E.G.: No tememos que lo declaren ilegal y pensamos realizar el paro hasta conseguir lo que queremos.

Con Manuel Arraigado y Oscar Escobar, delegados de la Línea 740

M.A.: Somos 700 compañeros en la línea. La asamblea decidió paro general.

P.O.: ¿Qué posición adoptó la UTA?

M.A.: Apoyo moral (se ríe). Pero nosotros decidimos salir a pelear solos y chau, y nos mandamos.

P.O.: ¿Y si hay despidos?

M.A.: No pueden tocar a ningún tipo de compañero porque con todos vamos a salir a defenderlo.

P.O.: ¿Cómo es la situación con la empresa?

M.A.: El diálogo está roto y no vamos a permitir los despidos porque nos van a tener que despedir a todos.

P.O.: ¿Cuáles son los pasos a seguir?

M.A.: Mañana queremos salir hacia UTA central (por el 7 de noviembre) y al ministerio, para sacar una solución de conjunto y no un arreglo por líneas en forma individual

Nuestro reclamo es de 70.000 australes a marzo sin descuentos y que a partir de allí se incremente el salario.

P.O.: El presidente Menem ha declarado hace unos días que si hay huelgas se descontarán del salario los días caídos y que si no se resuelve así se Impondría la conciliación obligatoria...

M.A.: Nosotros queremos preguntarle a Menem si con conciliación obligatoria nosotros vamos a cobrar lo que necesitamos para darle de comer a nuestros hijos.

P.O.: ¿Cómo sale el paro?

O.E.: Las bases están cansadas del manoseo, de ir de conciliación en conciliación, y no hay satisfacción para nuestros reclamos, que son cómo darle de comer a nuestros hijos.

P.O.: ¿Cómo se organizó el paro?

O.E.: La 740 hizo punta, porque había cosas que venían desde muy abajo. Faltaba que alguien hiciera punta y la gente se fue plegando.

P.O.: ¿Qué opinan del plan Bunge y Born?

M.A.: Que es bueno, para las empresas y para el Estado Pero para nosotros es un costo muy caro porque es hambre para todos nosotros y para nuestros hijos. Por eso pedimos aumento de salarios.

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