01/11/2007 | 1015

Veinte días de corte en Aconquija

Contra la contaminación de las mineras

Ya van veinte días de corte en Aconquija, a escasos kilómetros donde el pulpo Xtratta tiene el camino para entrar a la mina de oro más grande de Sudamérica, Bajo la Alumbrera.


Hombres y mujeres, jóvenes y ancianos llevan adelante una lucha ejemplar. Primero fue para impedir la construcción de unos piletones que alojarían el material residual del mineraloducto que transporta barro con molibdeno, cobre y oro y que recorre 400 kilometros en territorio catamarqueño y tucumano. La construcción de esos piletones tiene que ver con la retirada del pulpo suizo-canadiense, prevista para dentro de un año, y el afán de llevarse hasta el último gramo del mineral.


La Asamblea de Aconquija señala un camino. Ahora sus integrantes piden que se saque el caño que transporta el mineral que cruza ocho veces el lecho del río Pisavil. Los derrames (tres en los últimos seis meses) afectan las napas de agua dulce para consumo. Los pobladores de la zona y hasta el propio intendente Espinoza (quien hasta ayer nomás estaba de parabienes con la minera) relacionan la gran cantidad de casos de cáncer en la zona con la contaminación de las aguas.


El PO de Aconquija, pieza fundamental en la Asamblea, impulsa la tarea de rodear de solidaridad a esta lucha. Una comitiva de vecinos viajará en los próximos días a Belén, Santa María y Andalgalá para coordinar acciones conjuntas. Lo mismo haremos en la capital. O ellos o nosotros.