17/07/2020

Vital suma otro caso positivo a la larga lista de contagios en comercio

Se detectó otro un positivo y la empresa ocultó el caso.

Este martes se conoció un caso positivo de coronavirus en el mayorista Vital en el partido de La Matanza. Se trata de un empleado que pertenece a personal jerárquico. Este empleado se retiró el sábado de la sucursal con fiebre y, al darle positivo el hisopado, al día de la fecha, la empresa no ha aislado a gran parte del personal que mantuvo contacto estrecho con él. Cabe destacar que ya el día viernes había presentado síntomas. Ante esto, la empresa no advirtió al resto de las y los trabajadores que podía existir un posible caso de coronavirus y dejó que todo siguiera funcionando en total normalidad.

La situación que se vive en el mayorista Vital, ubicado en la Ruta Nacional N°3 en el km 25, de Gregorio de Laferrere, partido de La Matanza ha puesto de manifiesto lo que los trabajadores vienen denunciando desde principios de marzo ante los primeros casos de Covid-19 que se registraron en el país; en donde teniendo conocimiento de esto, la empresa no brindó los elementos básicos para prevenir contagios entre los trabajadores. De hecho, hasta hace poco más de un mes los trabajadores no contaban ni siquiera con barbijos y, teniendo los antecedentes de cómo afectó la pandemia del coronavirus a los trabajadores de los supermercados de los países de Europa en general y de Italia en particular; donde tres de cada 10 se infectó del virus. En Argentina, a lo largo y a lo ancho del país vemos como los casos de contagio por Covid-19 entre los trabajadores de comercio van en aumento.

A fines del mes pasado publicamos un Informe del Observatorio de los trabajadores de Prensa Obrera que reflejaba más de 400 casos en supermercados y donde señala justamente que no hay un registro centralizado de la información de los contagios, por ende son muchos más de los que se conocen debido a que las empresas ocultan la información, con el propósito de no verse obligados a detener sus negocios ni a tener que adoptar medidas sanitarias y protocolos que ellos estiman como una “pérdida” de sus beneficios económicos. Del mismo modo actúa la burocracia sindical, que ante los reclamos de las y los trabajadores de comercio no ha tomado ni una sola medida de fuerza por los reclamos de estos.

La mayor cantidad de contagios se registra en CABA y en el sector del conurbano de la provincia de Buenos Aires. Las cifras oficiales en La Matanza, al 7 de julio, mostraban 6.288 casos confirmados, pero no se realizan la cantidad de hisopados que se debería teniendo en cuenta el porcentaje de la población y por sobre todo las condiciones sociales y económicas en las que vive una enorme cantidad de matanceros.

Ante la desidia de la patronal, armemos un protocolo obrero

En el caso del mayorista Vital no solamente se ha incumplido las normas básicas para evitar los contagios, sino que ante un caso sospecho o incluso un caso positivo como se registró en estos últimos días, la empresa hace omisión de llevar adelante los protocolos establecidos por el Ministerio de Salud.

En este sentido, la empresa solo se limitó a realizar una desinfección muy parcial y a fuerza de los reclamos realizados por las y los trabajadores de la sucursal. Pero como señalamos más arriba, no licenció a los trabajadores y trabajadoras que tuvieron contacto estrecho, simplemente aisló a unos pocos cuando saben que hay más personal que debería ser aislado. Es decir, que del viernes a esta parte lo más probable es que haya más contagiados. Asimismo, no hay un control de la cantidad de clientes que entran al mercado, que ha aumentado a partir de que se estableciera el Aislamiento social preventivo y obligatorio y que en respuesta a eso la patronal en vez de restringir la entrada habilitó dos cajas más de facturación. Si bien el personal de seguridad toma la temperatura al entrar al mercado, sabemos que hoy por hoy la mayor parte de los contagiados no presentan síntomas.

Este accionar responde a la política criminal que vienen desarrollando las patronales para optimizar sus ganancias, a costa de la explotación y de la salud de las y los trabajadores. Frente a este escenario que se agudiza y profundiza cada día más puesto que; por un lado, las empresas no respetan ningún tipo de protocolo sanitario general, y por el otro, el gobierno piensa flexibilizar aún más la cuarentena a pedido de la burguesía.

En consecuencia las y los trabajadores deben debatir de conjunto, mediante asambleas un protocolo obrero que garantice la salubridad y que garantice el efectivo cumplimiento del mismo. Para ello, la conformación de una comisión o comité que elabore y aplique el protocolo que consideren más adecuado en defensa de la salud y por ende de sus familias.

El sindicato mira para otro lado

Desde que comenzó la pandemia en el país, los sindicatos en manos de los burócratas como Armando Cavalieri en representación de la Federación y de julio Rubén Ledesma en el Seoca (Zona Oeste) no se han pronunciado en defensa de las y los trabajadores mercantiles ni por casualidad. A pesar de que llueven las denuncias en las diferentes redes sociales de la cantidad de contagios por la falta de medidas sanitarias, la burocracia sindical ha pactado con las patronales y el gobierno acuerdos que van en detrimento de las necesidades y soluciones que las y los trabajadores reclaman en el sector. Tal es el caso del acuerdo firmado por Cavalieri y las cámaras empresariales para rebajarle el salario hasta un 60% a miles de trabajadores con la excusa de conservar los puestos de trabajo, algo que tampoco sucede porque se han registrado decenas de despidos, habiendo incluso un decreto que los prohíbe. Otro ejemplo es que aún no se ha abierto la negociación paritaria, cuando “la inflación de junio se ubicó por encima del 2% y acumuló en los últimos doce meses un alza del 42,8%”. Por otro lado, ya “autorizaron aumentos de entre 2% y 4,5%, ya que los empresarios venían advirtiendo que no podían seguir sosteniendo los mismos precios por los incrementos de costos registrados” (InfobaeEconómico, 15/7)

Particularmente en la zona oeste, el mismo sindicato prohíbe las asambleas con el pretexto de evitar los contagios. La realidad es que el Seoca no quiere que las y los trabajadores se organicen a pesar de él, y en eso se montan los delegados que responden al mandato de Ledesma. En ese mismo sentido el planteo del Seoca de la “exigencia” de la apertura de las paritarias por rama de actividad queda que en una simple expresión de deseo porque no hace valer el peso de la organización gremial de los trabajadores. De ahí que la importancia de reclamar asambleas en todos los lugares de trabajo por los principales reclamos toma relevancia.

Por eso desde la Agrupación Naranja de Comercio Impulsamos el reclamo por la reapertura de la paritaria que esta vencida acorde a la inflación, reclamamos el bono de $20.000. La reducción de la jornada dado el stress y la insalubridad que implica trabajar en uno de los principales focos de contagio. Rechazamos el pacto ajustador de Cavalieri, la Came y el gobierno. Impulsamos un protocolo obrero, para que los trabajadores en asamblea mandaten a los delegados. El control de los trabajadores como única garantía de la salud y la vida para el conjunto de los trabajadores y la población sobre la necesidad desenfrenada de facturación de los capitalistas. Impulsamos un plenario de delegados para votar un plan de lucha con este programa. Los trabajadores de comercio necesitamos una dirección.

 

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