15/12/2020
lucha salarial

¡Viva el paro de aceiteros!

Séptimo día de paro general de los distintos gremios de la rama.

La Federación Aceitera de Rosario, el Soea -aceiteros San Lorenzo- y el sindicato de recibidores de granos (Urgara) continúan de paro y de conjunto, los aceiteros ya van por el séptimo día de una medida de fuerza que tiene paralizado el complejo oleaginoso agroexportador de Santa Fe, donde se concentra la actividad.

El paro se extiende a localidades de Buenos Aires y San Luis donde tiene presencia la Federación. Y en numerosas fábricas, tanto del Gran Rosario como del cordón, la huelga tiene carácter activo con piquetes en puerta de planta.

 

En un comunicado del día de hoy, la Federación Aceitera sostiene que continuará con el plan de lucha hasta que las patronales respondan a los reclamos que están enmarcados en las negociaciones paritarias trabadas desde agosto. A las 16h de este martes, está previsto que Aceiteros San Lorenzo defina la continuidad de la medida que se ha ido renovando cada 24 horas.

Bono y paritaria

Desde el primero de diciembre, fecha en que comenzó la huelga largada inicialmente por la Federación Aceitera y Urgara, las cámaras patronales no han dado ninguna respuesta a los reclamos planteados en las audiencias que se sucedieron. La Federación reclama el cumplimiento de la cláusula de revisión que debió aplicarse desde agosto y que hasta el momento las empresas no cumplieron, congelando el aumento cedido tan solo en un 25%. El sindicato plantea un salario inicial equivalente al salario mínimo vital y móvil, que al mes de septiembre se encontraba en $82.000.

El Soea por su parte centra el reclamo en un «bono pandemia» por la tarea llevada adelante durante todo el periodo de cuarentena en el que la actividad del rubro no se detuvo ni un minuto, y el cobro de un bono de fin de año que las empresas pretenden negarles a los trabajadores que hicieron uso de licencias o se ausentaron por enfermedad.

El tema del bono de fin de año que se niegan a pagar los pulpos aceiteros agrupados en Ciara-CEC es un derecho adquirido que de alguna forma participa a las y los trabajadores de las ganancias extraordinarias que facturan los pulpos sojeros, y afecta al conjunto de las y los trabajadores.

Abajo la ofensiva patronal

En un reciente comunicado, la Cámara de Puertos Privados Comerciales (CPPC) rechazó las “incesantes y sorpresivas medidas de acción directa lanzadas por Urgara desde hace semanas, que conspiran con la imperiosa necesidad del país en estos momentos por maximizar exportaciones y generar divisas”. El texto es expresivo de la orientación del conjunto de las patronales agroexportadoras.

Por un lado, el paro no tiene nada de sorpresivo, ya que los incumplimientos de las patronales de las cláusulas de revisión paritaria de los acuerdos 2019 han sido la regla y no la excepción. Por este motivo ya hubo protestas de portuarios, recibidores y aceiteros a lo largo del año.

Por otro lado, la retención en la liquidación de divisas es muy anterior al paro de aceiteros y recibidores. Forma parte de las presiones devaluatorias de la clase capitalista que explotan la crisis para dar un golpe antiobrero por partida doble: a los derechos laborales de los aceiteros y a la mesa de la familia trabajadora.

Las patronales extorsionan sin pudor a la clase obrera de todo el país, luego de que fueron beneficiadas con la declaración de rubro esencial, por lo que no pararon de producir un minuto en la cuarentena. Y vienen de ser beneficiadas por el gobierno de los Fernández con una rebaja de las retenciones a la exportación de granos procesados, potenciado por al aumento de los precios internacionales de la soja.

Lo que está en juego para las patronales es avanzar en una reforma a la baja de los convenios colectivos de trabajo, un camino que inició el gobierno de Macri con la eliminación del Copa y la reforma a la baja del CCT (convenio colectivo) de aceiteros San Lorenzo.

Este problema de fondo explica que las patronales prefieran asumir pérdidas por más de 100 millones de dólares diarios, a cumplir con los acuerdos paritarios asumidos y los reclamos salariales de los distintos gremios. Cargill, Vicentin, Dreyfus, Cofco, AGD, ACC, que se llevan la parte del león de la sojización de Argentina, explotan el contexto de concesiones crecientes a las patronales que se enmarca en el acuerdo que quiere cerrar el gobierno con el FMI para desconocer las conquistas obreras arrancadas como paros heroicos como el de 2015. La fuerza de los aceiteros les puede parar la mano, cuentan con todo el apoyo del Partido Obrero.

Cada día que pasa se ve más claramente la necesidad de un paro general que aúne tantos reclamos que solamente en Santa Fe involucra a aceiteros, choferes, metalúrgicos y metalmecánicos, empleados de call centers, maestros, estatales, jubilados.

 

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