14/10/2018

Viva la ocupación de Metalúrgica Tandil-Renault

Rechazan un cierre que deja 160 familias en la calle. Todos a la marcha del martes sin abandonar la toma

Los trabajadores de Metalúrgica Tandil resolvieron ocupar la planta ante la decisión de la empresa -que fabrica autopartes y es controlada por Renault- de cerrar. Entre trabajadores de planta, contratados y otras empresas proveedoras 160 familias quedan en la calle. La patronal y el gremio, la seccional local de la UOM, habían acordado una suspensión al 80% del sueldo para el mes de octubre. Pero la empresa comunicó al gremio encabezado por Antonio Caló, en una reunión realizada en la capital en los primeros días del mes, la decisión de cerrar. 


La patronal se queja de la apertura importadora; alega que las piezas de fundición ya no se usan en la industria automotriz, y que ha perdido clientes como Scania. Todos argumentos para justificar su decisión. La realidad es que Metalúrgica, una empresa que se fundó en 1948 y llegó a tener 2500 trabajadores, emblema de la industria en Tandil, ha sido meticulosamente vaciada por esta patronal francesa desde hace años ante la mirada cómplice de la burocracia que ahora se declara “sorprendida”. La explosión de un horno que en enero de 2014 mató a tres obreros  conmocionó a la ciudad. El Partido Obrero hizo una gran campaña denunciando el hecho como resultado del criminal abandono de las condiciones de seguridad, la falta de inversiones para modernizar la empresa y la reducción de personal. La burocracia, la Intendencia y la propia patronal ejercieron una gran presión sobre los trabajadores para impedir que Metalúrgica fuera juzgada por este crimen contra la clase obrera. 


Los trabajadores saben que la obsolescencia de la planta es el resultado de una política deliberada. La patronal liquida su propio capital y golpea a la fuerza de trabajo mostrando su parasitismo insuperable. Esta valiosa fábrica puede adaptarse a fabricar componentes para muchas actividades industriales, como lo anuncia en su propio sitio web. 


El intendente Miguel Lunghi (UCR-Cambiemos) y sus funcionarios siguen el mismo libreto ante todos los cierres de empresas en la ciudad. Como en el caso de Cinpal, otra metalúrgica cerrada, se ofrecen para brindar “apoyo”, mientras su acción se dirige a rescatar a las patronales vaciadoras bloqueando la lucha obrera. Sobrevuela el conflicto el apetito de los especuladores inmobiliarios, en una ciudad dominada por esos intereses, de apoderarse del predio de la planta, muy bien ubicado. Los trabajadores deberán tener esto muy en cuenta.


La burocracia de la UOM es parte del problema. Nunca preparó  a los trabajadores para enfrentar esta instancia. Por el contrario, aceptó sin lucha las suspensiones y se dedicó a alentar falsas expectativas en un supuesto plan de Renault para el 2019. Para la seccional local de la UOM el cierre de Metalúrgica es sinónimo de su propio cierre, algo que la burocracia está dispuesta a aceptar como “mal menor” para mantener su complicidad con las patronales y el Estado.


Hay que defender esta fuente de trabajo con uñas y dientes.  “No queremos indemnización, queremos trabajo”, es la consigna de la toma. Es una conclusión elemental porque para familias obreras que pagan alquiler, o jóvenes que están embarcados en la compra de una casa con el plan Procrear, no hay indemnización que resuelva el problema de ir a la calle. 


El martes a la tarde, se desarrollará una movilización de los trabajadores en la que también anunciaron su participación la UOM y la Mesa Sindical (dominada por la Corriente Federal y sectores K). Ese día está prevista una reunión de partes en la delegación del Ministerio de Trabajo, pero Renault ya fijó posición. Hay que masificar esta marcha, convertirla en un gran pronunciamiento del pueblo tandilense en defensa de los puestos de trabajo. A la vez hay que evitar que sea usada como una maniobra para sacar a los trabajadores de la toma. La toma debe ser el epicentro de la lucha y los trabajadores deben confiar sólo en sus propias fuerzas.  Todo el apoyo a los trabajadores de Metalúrgica. Ni un despido y reapertura. El municipio  y la provincia son responsables de garantizar la continuidad de la fuente laboral. 

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