05/04/2001 | 701

Vivan las ocupaciones de Estrada y Recali

Los 130 gráficos de Editorial Estrada respondieron con la ocupación al cierre de la planta de Ezeiza. La editorial anticipó que la planta se transformaría en un galpón.


A pesar de una falta de tradición de lucha, la decisión de ocupar salió de abajo, de la asamblea general. «De acá no nos vamos», dijeron incluso los compañeros más antiguos.


El Sindicato Gráfico no pudo frenar la ocupación, sólo logró que no hubiera carteles, ni publicidad, ni cortes de ruta, «nada que nos pueda perjudicar».


Sin embargo, por iniciativa de los compañeros, aparecieron Telenoche y Crónica TV y todos los medios zonales. El cierre aumenta brutalmente la desocupación en la localidad.


El intendente Granados se mostró muy activo, pero para «gestionar» el pago de presuntas deudas provinciales con la editorial. La patronal busca encuadrarse en el «recurso de crisis», pero el Ministerio dictó la conciliación obligatoria que retrotae a los trabajadores de su ocupación, pero no a la patronal en su decisión de cerrar.


El sindicato cantó triunfo por la conciliación y hasta festejó que «no pudieron acusarnos de quilombos». La realidad es que los compañeros retomaron tareas para fichar y retirarse sin mover un solo pliego, porque la patronal no mueve la fábrica. Encima, abrió un retiro voluntario al 50%.


La orientación del sindicato es aparentar un triunfo si se obtiene una indemnización con todos en la calle.


Hay que disponer al gremio entero para defender a Estrada y no llorar sobre «la falta de sensibilidad de estos empresarios que dejan de imprimir valiosos libros de la más tradicional y líder de la editoriales escolares», como dice la burocracia. Hay que defenderla junto a Recali, que también está ocupando con sus 40 compañeros, por falta de pago.


Estamos en la Argentina piquetera del 2001. Estrada ocupó cuando más de una docena de cortes se realizaban por parte de los vecinos de la zona de Quilmes. El gremio gráfico entero tiene que salir a la calle por sus talleres. Dejemos las pavadas de que «los trabajadores nos hacemos cargo de la empresa». Que los Granados y los Ruckauf, que los Cavallo y De la Rúa, que el poder político que maneja el Estado se haga cargo de estas empresas y las ponga a funcionar bajo control obrero.


Basta de demagogia. Vivan las ocupaciones de Estrada y Recali. Plan de lucha de todo el gremio. Plenario ya para organizarlo.

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