Sindicales

19/1/2006|931

Zanón nuevamente


El MPN ha declarado que la expropiación de Zanón “no está contemplada en la convocatoria de la Constituyente”. Esto empalma claramente con la represión llevada a cabo el día de la asunción de los constituyentes contra quienes nos movilizamos junto a los obreros de Zanón.


 


No puede llamar la atención. El temario de la Constituyente ha sido parido por la misma Legislatura que ha rechazado una y otra vez la consideración del tema. La convocatoria admite la posibilidad de adaptar la Constitución a la política de saqueo y entrega de recursos de la provincia en beneficio de los grandes pulpos, en particular petroleros (una entrega que el gobernador del MPN ha resuelto hasta ahora sobre la base de los decretos de “necesidad y urgencia” y la pasividad o la compra directa de la oposición), pero no la expropiación de Zanón.


 


La convocatoria habilita provocar un vuelco reaccionario del régimen político, con la excusa de un “Estado barato”, pero no la expropiación de Zanón.


 


Según una información no desmentida, el proyecto de expropiación de la planta “fue adoptado y tiene el apoyo del denominado interbloque de los 16” (Río Negro, 11/1). Pero este interbloque, con la presencia protagónica de la CTA, no ha movilizado a nadie. El MPN y los radicales quiroguistas acaban de enviar a archivo el proyecto. Pero Zanón ha vuelto a estar en la agenda política de la provincia.


 


Convocar a una gran movilización política y a un plan de lucha para arrancar la expropiación de Zanón bajo gestión de sus trabajadores está a la orden del día.


 


Los dirigentes de Zanón y el sindicato ceramista han planteado: “Necesitamos un plan de lucha de todos”.


 


Una movilización política por la expropiación de la planta rompería con la política de impotencia del bloque que se presenta a sí mismo como oposición del MPN, cuya “línea” es defender la “vieja” Constitución del ‘57 (como si bajo su imperio la provincia no haya sido saqueada hasta el cansancio y un tercio de la población esté hoy bajo la línea de pobreza).


 


Zanón, la planta ocupada y bajo control de sus trabajadores desde hace años y constantemente amenazada por los capitalistas, no ha merecido un minuto de atención de los diputados nacionales o de los legisladores de Neuquén. Le han dado la espalda a un reclamo que tiene importancia estratégica para el conjunto de la clase obrera.


 


Pero los trabajadores deben convertirla en su propia consigna. Golpear sobre este gran tema para ganar al conjunto de la población y abrir otro escenario para los reclamos populares contenidos.


 


Como ejemplo vale la condena de los asesinos de Santillán y Kosteki, tras la persistente movilización de los piqueteros y familiares; lo mismo ocurre con los familiares de Cromañón, por el juicio a Ibarra y la cárcel a Chabán.