25/11/2020

Abigail Jiménez, ¿la salud o los negocios?

No la dejaron entrar a su provincia luego de un tratamiento oncológico en Tucumán.

El pasado 16 de noviembre se conoció la historia de Abigail Jiménez de 12 años, oriunda de Termas de Río Hondo, localidad santiagueña aledaña a Tucumán. La niña había viajado a la capital tucumana por el tratamiento que recibe debido a un extraño tipo de cáncer que padece llamado sarcoma de Ewing. Al querer volver a su hogar, fue interceptada junto a sus padres por efectivos policiales quienes les negaron la posibilidad de ingresar a la provincia. Pasaron las horas y, ante la desesperación por el delicado cuadro de su hija, Diego Jiménez decidió alzarla en brazos y cruzar caminando la frontera. Todo fue filmado por Carmen, su mamá, con la idea de denunciar lo que estaban viviendo.

Luego de que la denuncia saliera en los medios nacionales, Abigail consiguió un traslado para ser atendida en el Hospital Austral de la localidad de Pilar en Provincia de Buenos Aires. El caso de esta nena muestra claramente la orientación social del gobierno de Zamora en Santiago. Se han privilegiado los grandes negocios sojeros y turísticos alrededor de Las Termas y se ha abandonado la salud pública. Gerardo Zamora y su esposa Claudia Ledesma Abdala gobiernan la provincia desde el año 2005 y en todo este periodo no se ha construido un hospital general específico para niños en la provincia. Tampoco se ha dotado de elementos de complejidad a los hospitales ya existentes, razón por la que los menores con enfermedades complejas deben recurrir a hospitales en otras provincias. Abigail es reflejo de muchos otros niños santiagueños que van y vuelven entre hospitales de Tucumán y Córdoba para poder tratar sus enfermedades.

El caso de Termas retrata a fondo la orientación de Zamora. La localidad es un centro turístico con casinos, lujosos hoteles y hasta un circuito donde se corre un gran premio internacional de motociclismo, pero la salud continua en un estado absolutamente precario. El resto de la provincia corre la misma suerte. Se construyó un estadio que costó alrededor de 1.500 millones de pesos, cifra harto suficiente para construir más de un hospital de alta complejidad

Los gobiernos de las provincias decidieron tomar medidas totalmente inútiles contra la pandemia. Lejos estuvieron que proteger la salud de lxs trabajadores, sino todo lo contrario. Mientras dejan cruzar a los sojeros, ponen palos en las ruedas a una niña enferma. Se tomaron medidas cosméticas que tenían por destino encubrir que los sistemas de salud de las provincias del norte estaban (y están) destruidos. La salud pública no puede estar en manos de los Zamora o de los Manzur o Saenz, sus orientaciones sociales están en función de los negociados y no en la salud de la población.

 

 

También te puede interesar:

Editorial. Escribe Eduardo Salas. El gobierno entre la parálisis y la improvisación.
La CGT defiende su caja. Los trabajadores tenemos un planteo para defender nuestra salud.
Las restricciones solamente son sostenibles si se aplica una asistencia que permita sostener los ingresos populares, los salarios y a la enorme y creciente masa de desocupados. Escribe Juan García
"A mi a veces me dicen que tuve una hija". El caso de Lucía, la niña de 11 años obligada a parir.
El 83% de los profesionales que atiende en el hospital mas grande de la ciudad, está con contratos basura.