Sociedad

22/9/2022

Canasta básica vs ingresos de los trabajadores: una carrera desigual

Los alimentos subieron un 81,4% en un año y dejan atrás a salarios y jubilaciones.

Haberes de indigencia como orientación de gobierno.

La publicación de los datos de la Canasta Básica Total y la Canasta Básica Alimentaria, por parte del Indec, vuelven a colocar de manifiesto el atraso de los salarios, ingresos populares y jubilaciones en la relación a los precios y la inflación: una carrera que se pierde todos los días.

Si tomamos la evolución interanual de ambas canastas medidas contra el aumento del salario mínimo y la jubilación mínima, para el mes de agosto, tenemos que la canasta alimentaria lleva acumulada una suba del 81,4%, la canasta básica un 75,2%, el salario mínimo 70,4% y la jubilación mínima 62,7%.

Se trata de un claro deterioro del poder adquisitivo de millones de trabajadores y jubilados, que no llegan a cubrir los efectos de la inflación. Cabe agregar que mientras las jubilaciones se actualizan por la movilidad de ajuste impuesta por el gobierno del Frente de Todos, el salario mínimo se actualiza por decreto, con reunión del Consejo del Salario mediante, y expresa una orientación directa del Ejecutivo nacional.

Así las cosas, la foto para el mes de agosto del 2022 deja una panorama desolador, con las jubilaciones mínimas y el salario mínimo por debajo de la canasta alimentaria de indigencia y, obviamente, debajo de la canasta de pobreza.

Mientras la Canasta Básica Total (línea de pobreza) asciende a $119.757, la Canasta Básica Alimentaria (línea de indigencia) trepó a $52.990, ambas por arriba del salario mínimo de $47.850 y la Jubilación mínima de $37.525.

Este resultado es consecuencia de la política del gobierno nacional que busca anclar los salarios e ingresos populares, en tanto las patronales remarcan los precios y desenvuelven su orientación con libertad. Además de los efectos de las medidas pactadas con el FMI, que impactan de lleno en la mesa de las familias trabajadoras.