Sociedad
31/3/2026
Creció la desocupación en Córdoba, y se siguen perdiendo puestos de trabajo
La pelea por el salario y la defensa de los puestos de trabajo en el centro del debate.

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Obreros de la construcción.
En el gran Córdoba la desocupación creció al 8,8%, por encima del promedio nacional ubicado en 7,5%, según cifras del Indec. Unas 407.000 personas registran problemas de empleo, el número mencionado es el resultado de sumar personas desocupadas, subocupadas y ocupadas que continúan buscando trabajo.
En el último trimestre del 2025 hubo 72.000 personas con problemas de empleo. Si se hace una comparación con respecto al año anterior la tasa de desocupación creció un 0,8% más, según cifras oficiales. Pero cabe subrayar que en los primeros meses del corriente año se siguieron anunciando cesantías.
Desde que llegó Milei a la Casa Rosada, Córdoba tiene 3.971 empresas menos. Además, la motosierra sobre la obra pública y la apertura de importación golpean de lleno en el tejido productivo de la provincia, mientras que el agronegocio no genera demanda de puestos de trabajo.
De mínima casi la mitad de la población económicamente activa (PEA) busca empleo, sea para mejorar ingresos o para salir de la desocupación. Esto como resultado del cuadro de recesión económica en el que la desocupación pegó un salto, sobre todo en rubros como el industrial y comercio. Es claro que al no haber consumo se cae la demanda; en tanto que en la construcción la pérdida de puestos de trabajo también es significativa.
La política de reforma laboral e incentivos a las patronales no resuelve el problema de la falta de creación de puestos de trabajo, sino todo lo contrario. Durante y después del proceso de debate de la mencionada norma hay una ola de despidos: solo en la industria de Córdoba se perdieron casi 1.700 empleos formales, durante el 2025. Todo esto con el concurso de la burocracia sindical que dejó pasar las cesantías.
Solo en sindicatos con una dirección de lucha se enfrenta la orientación pro despidos de las patronales y su Estado. Allí está el ejemplo las peleas en las fábricas químicas, y la dura batalla que están librando los trabajadores del neumático en Ruiz.
La pérdida de puestos de trabajo formales convive con una tasa de precarización laboral. Según el Indec alrededor del 43% de trabajadores está en negro, es decir que al menos 8 millones de personas no están aportando para su futura jubilación. Hay que decir que de ese universo de personas no todas hicieron aportes regulares en su historia laboral.
En un cuadro en el que crece la desocupación y el gobierno elimina los programas sociales, el Polo Obrero, junto a organizaciones sociales y piqueteras anunciaron medidas para enfrentar el ajuste de quienes gobiernan. Habrá asamblea el próximo 31 y un piquetazo el 7 de abril.
Los despidos son consecuencia directa de economía política de Milei, que es una bomba de tiempo que afectará todavía más a la clase obrera. Además, suben los precios, caen los salarios y crece el endeudamiento impagable, una receta explosiva de quienes gobiernan y las patronales que hunden a lxs trabajadores y a la economía nacional.
Por lo expuesto, es necesario la construcción del paro y un plan de lucha contra la reforma laboral, para derrotar al gobierno y sus cómplices. En función de esa orientación el plenario de sindicatos combativos y organizaciones piqueteras viene impulsando medidas para favorecer una acción independiente desde el campo de lxs trabajadorxs. En esa ruta un gran plenario para unificar las luchas será un paso adelante para reagrupar fuerzas para defender salarios, jubilaciones, y rechazar despidos.




