Sociedad
7/4/2026
Crujen los salarios: suben servicios, peajes y alimentos en Córdoba
Llaryora y Milei confiscan los sueldos y jubilaciones, defendamos los ingresos populares en las calles.

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Foto: Esteban Morales/Fauna Activismo.
Los recientes anuncios de subas en los servicios de agua y de luz prefiguran otro golpe a las familias trabajadoras de Córdoba. También hay que sumar un nuevo aumento del kilo de pan, de entre un 10% y 15%, entre otros alimentos de primera necesidad. Además, para quienes tienen vehículos, al tarifazo en los combustibles se debe agregar la suba de los peajes; todo sube menos los salarios y jubilaciones.
Efectivamente, según el Centro de Almaceneros de la provincia, “Alimentos y bebidas no alcohólicas” tuvieron una suba promedio del 3,6%. En el caso de las Harinas y farináceos subieron un 4%, los aceites aumentaron un 4 %, y los lácteos un 5%. De manera que los primeros tres meses del año la suba de precios acumula un incremento del 9,2%, muy por encima de las paritarias que se fueron firmando.
De acuerdo a la citada fuente el 56,7% de los hogares no logró cubrir la Canasta Básica Alimentaria. Esto explica en gran medida los salarios y jubilaciones por debajo de la línea de pobreza e indigencia.
En el caso de los servicios de agua y luz saltan a la vista sobretasas que lxs trabajadores deben pagar por servicios caros y deficientes. En el caso de Aguas Cordobesas, no hay inversiones, ni siquiera para justificar los aumentos, que se dan a libro cerrado.
La empresa que presta el servicio de potabilización y distribución del agua en Córdoba capital argumenta que el incremento otorgado está por debajo de la inflación. Sin embargo, no tiene en cuenta el fuerte componente impositivo en la boleta, que también van a la caja de quienes gobiernan el municipio y la provincia.
La empresa provincial de energía aumentó un “3,39% en el Valor Agregado de Distribución (VAD), el componente que cubre los costos operativos propios de la distribuidora”, según publicó Perfil. El incremento fue autorizado por el gobierno provincial, que mientras habilita incrementos de los costos en los servicios pretende cerrar paritarias por debajo de la línea de pobreza, tal cual lo rechazó la docencia.
A lo señalado, cabe remarca la suba de combustibles que atraviesa transversalmente la economía, y por lo tanto prefigura un impacto general en los precios, que hace meses siguen en ascenso, cada vez más lejos del pronostico de Milei y Caputo. El indec reconoce una inflación de alrededor del 3% en marzo, y en abril el índice seguirá su curso ascendente.
Con todo lo señalado, hay una fuerte caída del poder adquisitivo. El salario mínimo vital y móvil ronda los $ 357,800 que fue fijado por el gobierno nacional, y las centrales sindicales aceptan, sin chistar. Se trata de una de las sumas más bajas del continente. Esto cuando la canasta para una familia de 4 integrantes se ubica en $1.600.000.
Las familias están endeudadas, fueron adquiriendo deudas con tarjetas de crédito para poder llegar a fin de mes, a eso hay que sumar otro tipo de préstamos en billeteras virtuales que ya no se pueden seguir pagando. Todo lo expresado explica por qué no aumentó el consumo de la producción nacional.
Sucede todo lo contrario: cae el consumo, cae la demanda interna y la inversión. Qué inversión puede haber si hay empresas que tienen stock de sobra, además de una capacidad instalada que no usan.
En el señalado cuadro de recesión, Milei y sus secuaces quieren recortar casi un millón de programas ex Potenciar Trabajo. Pero el movimiento piquetero salió a la calle, impulsó un piquetezo nacional, y se prepara para defender los ingresos e ir por trabajo genuino. Sin dudas ese es el camino, en la unidad de las luchas del conjunto de lxs trabajadores se puede derrotar la política económica de quienes gobiernan.
Basta de tarifazos, aumento de salarios y jubilaciones: paro y plan de lucha, construyamos la huelga general.

