Sociedad
30/12/2025
El gobierno define tarifazos en medio de nuevos cortes de luz
Las demanda eléctrica por altas temperaturas expone la desinversión privada.

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Colapso eléctrico.
La ola de calor en varias regiones del país, y particularmente en el Amba, está poniendo a prueba nuevamente la endeble infraestructura energética de los principales conglomerados urbanos, con saturación del sistema y cortes de luz en distintas ciudades del conurbano bonaerense y CABA, como resultado de años de desinversión de las concesiones privadas parasitarias. En este cuadro, el gobierno avanza con aumentos en las tarifas y con la eliminación de la segmentación tarifaria para trasladarle la factura a los trabajadores y profundizar los negocios de Edesur, Edenor y las energéticas.
El pasado fin de semana, posterior a navidad, se registraron cortes que dejaron a unos 25.000 usuarios sin servicio eléctrico en el Amba, en medio de las altas temperaturas que se vienen registrando, que ponen en jaque a la infraestructura eléctrica, con la amenaza de nuevos cortes.
Las empresas de distribución eléctrica de Amba (Edesur y Edenor) se han negado sistemáticamente a invertir en mejoras de fondo del tendido y soporte eléctrico, reclamando a su vez la liberación de tarifas y la condonación de deudas millonarias con el Estado luego de décadas de embolsarse subsidios e ingresos millonarios con escasa o nula inversión en el servicio.
Ahora el gobierno nacional avanza en su esquema de ajuste contra los trabajadores, luego de una seguidilla de aumentos, buscando suprimir la segmentación tarifaria del servicio eléctrico según la capacidad económica de los hogares (Ingresos altos, medios y bajos) para culminar en un a tarifa que solo distinga entre usuarios con o sin subsidio, restringiendo significativamente el universo de quienes puedan acceder al subsidio.
Esto significará un nuevo golpe al bolsillo de los trabajadores, trasladando una “tarifa plena” que, a su vez, es determinada por las propias empresas, tanto en la generación energética como en su distribución, sin ninguna relación directa con los costos reales de producción.
El gobierno viene de promulgar un paquete de resoluciones de la Secretaría de Energía, estableciendo las pautas para los aumentos de tarifas de electricidad y gas a partir del 1° de enero del 2026, estableciendo nuevos valores de referencia para el Mercado Eléctrico Mayorista (MEM) sobre los cuales los usuarios sin subsidio pagarían un 103,4%, lo que también ha despertados sospechas de que el excedente del 3,4% operaría como un impuesto solapado sobre los usuarios.
Para el caso del gas se anunció un incremento en el Precio de Ingreso al Sistema de Transporte (Pist) del gas natural, con un impacto del 0,53% en las facturas residenciales del próximo mes, cuando aún resta conocer los nuevos cuadros tarifarios que definan los entes reguladores para los segmentos de transporte y distribución.
En ambos casos se implementarán indexaciones automáticas con los precios –beneficio con el que no cuentan los salarios- para que los aumentos no pierdan con la inflación.
El gobierno nacional pretende arrancar el 2026 con tarifazos y cortes de luz, dando cuenta de los intereses patronales que defiende, respaldando los negocios de las energéticas y las concesiones privadas de distribución eléctrica que operan como empresas parasitarias que no garantizan la calidad del servicio y se embolsan ganancias millonarias. Terminemos con el negocio de unos pocos y con el ajuste oficial, garantizando los servicios esenciales al conjunto de la población, con un sistema bajo control de los trabajadores.




