Sociedad

17/8/2023

Garro y Kicillof son responsables de la nueva inundación de La Plata

Pongamos en pie asambleas populares en toda la región.

Localidad de Melchor Romero.

La Plata y la región volvieron a inundarse. Como su antecesor Pablo Bruera -cuyo hermano y exfuncionario suyo está procesado por las coimas del Procrear-, el intendente Julio Garro vuelve a invocar un “fenómeno climatológico atípico” (el fuerte temporal de lluvia y granizo con precipitaciones de 130 mm en 24 horas) para tapar el fiasco de las obras hidráulicas que no se hicieron o terminaron durante sus dos mandatos consecutivos. Todavía pueden verse los videos y spots de campaña donde el intendente de Juntos por el Cambio aseguraba mentirosamente que la ciudad capital de la provincia no corría más peligro de inundaciones. Los cientos de evacuados y barrios enteros bajo el agua son la refutación de este fraude.

Al momento de escribirse esta nota, los barrios más afectados por la inundación son Los Hornos, Melchor Romero, San Carlos, Olmos, Abasto, Villa Elvira, y Tolosa, entre otros, pero el agua también está entrando en negocios y domicilios del casco céntrico, y en Barrio Norte las calles están anegadas de vereda a vereda. Mientras los funcionarios de Julio Garro cargan la responsabilidad sobre el gobierno provincial de Kicillof, éste le devuelve la pelota a la intendencia: ni unos ni otro pueden alegar desconocimiento cuando un mapeo de la ciudad indicaba claramente todas las zonas con peligro de inundación. Lo que sucede desde la madrugada del jueves es una consecuencia de la negligencia de los gobiernos capitalistas, de la falta de obras y de una ciudad que está dominada por el capital inmobiliario mientras 200.000 platenses sobreviven en barrios precarios sin servicios. Fue lo que denunciamos desde el Frente de Izquierda en la campaña electoral.

La responsabilidad de los gobiernos capitalistas

Julio Garro aparece como el primer responsable en esta crisis, lo que compromete seriamente sus veleidades reeleccionistas. El domingo pasado el actual intendente “larretista” salió primero, con un ostensible llamado al corte de boleta después de un acuerdo con operadores políticos de primera línea de Bullrich en desmedro de Santilli. Garro especuló también con un voto local de los “libertarios” que llevaron a un candidato desconocido pegado a la foto de Milei y Píparo. Esto es oportuno recordarlo, porque la candidata a gobernadora del liberfacho fue hasta hace no mucho funcionaria de Garro, y al igual que el intendente del PRO repetía la cantinela macrista del “no se inunda más”. Son los barrios de la zona oeste -donde Milei hizo su mejor elección– los más afectados por la inundación de La Plata, con más pérdidas materiales, y los que deberán organizarse y movilizarse para enfrentar esta emergencia. Ahí están presentes el Partido Obrero y el Polo Obrero promoviendo asambleas y la solidaridad activa.

Hasta el momento, Kicillof -autoproclamado hombre de “gestión del kirchnerismo”- no ha abierto la boca. Sin embargo la inundación no se limita a la ciudad platense y alcanza a barrios de Berisso (Villa Nueva, entre otros) donde gobierna y busca la reelección Fabián Cagliardi, en nombre de Massa y Unión por la Patria. Ensenada también tiene sectores de Villa Tranquila inundados y el crecimiento del Río de la Plata amenaza las zonas costeras de la provincia de Buenos Aires. El gobierno de Kicillof tiene que disponer los fondos para atender las necesidades materiales más urgentes en materia de viviendas, abrigo, agua, alimentos, servicios y resguardo en una provincia que tiene a un 50% de los bonaerenses bajo la canasta de pobreza y donde la inflación de los precios y la devaluación de los salarios sumerge a la población trabajadora.

Otra catástrofe anunciada

Esta nueva gran inundación de La Plata, como la del 2013, era otra tragedia anunciada. En plena campaña electoral desmentimos a Garro, al igual que lo hicieron las asambleas barriales, y pusimos en evidencia que la ciudad seguía siendo inundable y que las obras hidráulicas fundamentales continuaban sin hacerse; una responsabilidad compartida por el municipio, la provincia y el gobierno nacional. La “segunda fase” del Plan Hidráulico anunciado por la intendencia fue la cortina de humo para encubrir lo que no se hizo. En la picota está también la “oposición” peronista en el Concejo Deliberante, que hizo la plancha durante los últimos cuatro años de Garro y el gobernador que tiene a todo el Gran La Plata inundado.

El “derecho al futuro” que pregona Kicillof es pura demagogia para lavarle la cara al devaluador Massa. El escenario tras las Paso arranca en la región de La Plata con este nuevo golpe demoledor al pueblo trabajador. Las obras que no se hacen para prevenir inundaciones son parte del “plan motosierra” (ajuste) que viene aplicando el gobierno peronista para cumplir con el acuerdo colonial con el FMI y reducir el gasto fiscal para pagar la usurera y fraudulenta deuda externa. Esto vale para el gobierno de los Fernández y para Kicillof en la provincia de Buenos Aires, quien reconoció integralmente el saqueo de la deuda externa provincial dejado por María Eugenia Vidal.

 

Qué intervengan los trabajadores

La tarea de la hora es organizar la solidaridad popular con los inundados y dirigir esos reclamos al poder político, a los municipios de La Plata, Berisso y Ensenada, y a la Gobernación. La ciudad tiene una tradición de organización popular que construyó durante la trágica inundación del 2013, cuando los vecinos pusieron en pie las asambleas de inundados y levantaron un programa reivindicativo y de impugnación al gobierno nacional, provincial y municipal de entonces. El Partido Obrero y las asambleas del Polo Obrero –muchas de éstas en barriadas que están bajo el agua- impulsan esta solidaridad barrio por barrio, que debe coordinarse en un movimiento común.

Exigimos provisión inmediata de alimentos, abrigo y agua para los inundados; que se garantice la evacuación y seguridad de los vecinos afectados, su resguardo e indemnización por los bienes perdidos. Por un Plan hidráulico integral bajo control de los trabajadores y las asambleas barriales; la suspensión inmediata del pago de servicios en la emergencia en todas las zonas inundadas; la derogación del Código de Ordenamiento Urbano; y un plan de construcción y refacción de 50 mil viviendas, y urbanización de los 230 barrios precarios.

Como en 2013, también ahora hay responsabilidades políticas que deben ser denunciadas: Garro, los intendentes y el gobierno provincial son responsables.