Sociedad

28/3/2023

Inteligencia Artificial: los capitalistas se regocijan con la idea de aumentar la explotación laboral

Las IA Generativas podrían extenderse como “auxiliares”, suprimiendo millones de empleos.

Precarización laboral.

Un informe de la empresa OpenAI, creadora de la Inteligencia Artificial (IA) ChatGPT, analizó el impacto que podrían tener las IA Generativas en el mercado laboral estadounidense, con implicancias para todo el mundo. Las IAG podrían suplantar, en el corto plazo, tareas intelectuales auxiliares y repetitivas, una idea que regocija a los capitalistas en vistas a producir una mayor explotación laboral.

El resultado del informe concluyó que alrededor del 80% de los trabajadores norteamericanos podrían verse afectado en al menos un 10% de sus tareas por la IA, y que un 19% de la fuerza laboral tendría una afectación del 50% de la IA en sus trabajos.

La mayor parte de los estudios propios y de las opiniones especializadas refieren que las IAG no estarían capacitadas para suplantar trabajos intelectuales por completo y/o el conjunto de la actividad humana en un campo específico, sino más bien a desplazar el trabajo humano en tareas intelectuales más elementales, reiterativas y auxiliares.

Del informe se desprende que los trabajadores más afectados serían aquellos que cuentan con una mayor calificación previa y salarios por encima de la media. Entre algunos de los mencionados se encuentran tareas de programación, redacción, abogados, contadores, ingenieros, auditores, matemáticos, diseñadores web, etc.

Según el Foro Económico Mundial unos 85 millones de puestos de trabajo se verían afectados para el año 2025, en todo el mundo, por la implementación de estas tecnologías. Los trabajos menos afectados serían aquellos de menor calificación y mayor intervención manual y humana.

Lo que estaría en miras de las patronales es la posibilidad de reemplazar tareas auxiliares en los procesos y trabajos identificados por el informe de OpenAI, las cuales representan parte importante de la mano de obra de esas áreas laborales.

Esto implicaría avanzar hacia una idea de “trabajador supervisor” a cargo de controlar diversos procedimientos automatizados por una IAG, lo que lleva inmanente un aumento de la explotación laboral y las tensiones sobre el empleado sometido a una mayor polifuncionalidad, lo que solo es compatible con la ruptura y desconocimiento de los convenios laborales y la normativa actual, implicando un deterioro en las condiciones de trabajo.

Estas nuevas tecnologías y aplicaciones de Inteligencia Artificial conllevan el crecimiento de una mayor flexibilización laboral de la mano de contrataciones y formas de empleo por fuera de la normativa laboral, incluso con el empleo de empresas tercerizadas que operan a pedido y costos mucho menores, sobre la base de mayor precarización, y sin reconocer relación laboral directa alguna.

La simplificación de tareas rutinarias y repetitivas en el ámbito del trabajo intelectual debiera parecernos un avance en la capacidad humana del trabajo y de las condiciones laborales, liberando a los trabajadores para tareas de mayor exigencia creativa. Sin embargo bajo la lógica capitalista esto supone un desplazamiento de millones de trabajadores por fuera del mercado laboral para aumentar el beneficio y las ganancias de los capitalistas.

El desarrollo tecnológico abre inmensas posibilidades para el trabajo, la creación y la investigación humana, pero para eso debe ser puesto en las manos de la clase trabajadora para avanzar hacia un desarrollo productivo y tecnológico en función de un interés social que implique la satisfacción de las necesidades humanas y el desarrollo social.