19/01/2021
Abusos eclesiásticos

Nuevos testimonios de alumnos sobre las vejaciones del cura Sidders

"El Arzobispado le soltó la mano", afirma la denunciante a partir del cambio de abogados defensores.

En un breve video publicado en la página de Facebook «Rocío #yositecreo», se volcaron nuevos relatos de exalumnos del colegio San Vicente de Paul de La Plata sobre el accionar vejatorio del cura Raúl Sidders, quien hoy permanece detenido.

Son nuevas voces que reconfirman lo que habían denunciado ya otros jóvenes y padres de la comunidad educativa. Desde violencia física ejercida hacia un niño de 6 años, hasta un trato despreciativo a las adolescentes -a quienes calificaba de «yeguas y zorras». Pero sobre todo relatos que vuelven a demostrar que utilizaba el momento de la confesión para preguntar a alumnos y alumnas si se mastuirbaban, si lo hacían pensando en «hombres como él» o mujeres como las profesoras, el mismo que tocaba los genitales a los varones y los aleccionaba con que la homosexualidad era un mal. Además, formulan la pregunta ineludible, tras tantos años de este obrar de Sidders: «Los directivos, ¿fueron cómplices?»

La publicación forma parte de la campaña para exigir justicia por los abusos que cometió el cura. Luego del avance de la causa iniciada con la denuncia realizada por Rocío, Sidders se encuentra detenido en la Alcaldía Pettinato de la localidad platense de Lisandro Olmos, imputado por los delitos de abuso sexual gravemente ultrajante y corrupción de menores agravada.

Recientemente, se oficializó un cambio de sus abogados defensores, reemplazando a los letrados del Arzobispado de La Plata por otro particular que será costeado por él mismo, Marcelo Adrián Peña. «Le soltaron la mano», interpreta Rocío, luego de que la jerarquía eclesiástica ensayara una cerrada defensa del párroco y hasta realizara acciones de presión e intimidación, entre ellas la revelación del nombre real de la denunciante.

La comunidad educativa del San Vicente de Paul y las organizaciones que luchan contra la impunidad de los abusos eclesiásticos mantienen una firme lucha para que efectivamente sea llevado a juicio y que cumpla una condena en cárcel común sin privilegios de ningún tipo.