Sociedad
18/10/2026
NEUQUÉN
Pampa de Malleo: veinte años de reclamos por una vivienda segura para María, Margarita y Ángela
Una obra prometida y abandonada expone la responsabilidad del gobierno provincial frente a una situación que no admite más demoras.
“Hace 20 años estamos luchando”, reclama María desde Pampa de Malleo. El 9 de octubre, una entrevista realizada por El Werken, medio digital de Junín de los Andes, con el acompañamiento de personal de salud mental del hospital de Junín de los Andes, permitió visibilizar las condiciones en las que viven ella, su mamá Margarita y su hermana Ángela, así como su pedido urgente de construcción de una vivienda.
La casa se está viniendo abajo. En la recorrida se observan ventanas sin vidrios, paredes partidas y filtraciones en el techo. A la lluvia se suma el agua que corre por la pendiente donde está ubicada. Los remiendos con nylon duran poco: el viento los hace volar y ellas quedan nuevamente expuestas al frío y la humedad.
Durante estas dos décadas presentaron numerosos pedidos para que se resolviera su situación habitacional. Contaron con el acompañamiento de la salud pública, en especial del equipo de salud mental del hospital de Junín de los Andes, que las ayudó a elaborar notas y sostener el reclamo. Sin embargo, los años pasan y la respuesta del gobierno provincial sigue pendiente.
Según relatan, tiempo atrás les anunciaron que “había salido la vivienda”. La provincia y Corfone (Corporación Forestal Neuquina) habían previsto una nueva construcción como medida de emergencia. Pero, con el cambio de gobierno, las obras se paralizaron. En el terreno quedaron el replanteo, algunas partes de las bases y materiales para armar la platea: una triste evidencia de la promesa incumplida y del abandono estatal.
Una medida presentada como respuesta a una emergencia no puede quedar paralizada durante años. Los cambios de gestión no eximen al gobierno provincial de su responsabilidad. La vivienda sigue sin construirse y las consecuencias recaen sobre las tres mujeres.
María cuida a su mamá y a su hermana, quienes tienen problemas respiratorios y óseos. El frío y la humedad afectan su bienestar físico y emocional. A pesar de estas condiciones, siguen esforzándose por terminar sus estudios primarios y nunca bajan los brazos.
Las trabajadoras y los trabajadores del hospital continúan acompañando el reclamo y son el contacto para quienes quieran colaborar. El Werken y otros medios buscan ampliar su difusión. Este acompañamiento es fundamental, pero la solidaridad no puede reemplazar la obligación del Estado de garantizar una vivienda segura.
El gobierno provincial debe dar una solución inmediata, retomar y concluir la obra comprometida y garantizar condiciones habitacionales seguras mientras se construye. El reclamo de María, Margarita y Ángela pone de manifiesto las desigualdades sociales, históricas, de género y de clase que atraviesan el acceso a la vivienda y que se profundizan cuando la respuesta estatal se posterga indefinidamente.
Las tres viven en una comunidad mapuche de Pampa de Malleo. El abandono estatal también puede operar como una forma de desalojo, al volver insostenibles las condiciones para permanecer en su territorio. Su reclamo se une a las demandas que llevamos a las calles el 6 de agosto contra la extranjerización de las tierras y los desalojos acelerados que promueve el proyecto de “inviolabilidad de la propiedad privada”.
El 15 de octubre volvimos a movilizarnos contra el DNU 70/2023 y por el derecho a la tierra y la vivienda. Exigimos al gobierno provincial una solución urgente para María, Margarita y Ángela. Una casa segura, que las proteja del frío y la lluvia, es una condición básica para vivir con dignidad. Después de veinte años de reclamos, no pueden seguir esperando.

