Sociedad

27/10/2023

Retrato de la crisis

“Tenemos que esperar que caiga un camión para tener para comer”

En Tucumán, vecinos acudieron a juntar las papas que trasladaba el vehículo.

Una muchedumbre se acercó para obtener alimento.

“Tenemos que esperar que caiga un camión para tener para comer”, declaró a los medios uno de los vecinos mientras recogía algunas de las papas que aquel accidente de tránsito producido en Tucumán había dejado esparcidas por el suelo.

Sus palabras sintetizan la realidad de más de 4 millones de personas que en este país no llegan a cubrir sus necesidades alimentarias. Encarnó por un momento la voz de aquellos que no recuerdan día donde hayan almorzado y también cenado, de los que pasan hambre sin importar cuántas horas se deslomen trabajando.

Fue una denuncia política, en la medida que expresa cómo aquel hecho fortuito en la autopista les dio a quienes se abalanzaron sobre la mercadería una certeza que ningún gobernante les pudo ofrecer alguna vez: la seguridad de que esa noche iban a poder llevar algo de comer a sus hogares.

Lo ocurrido allí es la postal de una Argentina signada por los bajos ingresos, el trabajo precario y el encarecimiento constante de los alimentos debido al dominio capitalista de su producción. Los mismos treparon 117,5% en un año, y 380% en el caso específico de la papa. El gobierno peronista recalienta esos precios desde el momento que devalúa la moneda, les quita las retenciones a las economías regionales y beneficia a los exportadores con un dólar diferencial.

Los políticos que se alternaron en el poder son responsables de que el pueblo deba agolparse al costado de la ruta por un saco de papas. Milei, que saca provecho de este fracaso, no hará más que profundizar tales privaciones en caso de gobernar.

Es echándolos a todos ellos y construyendo una alternativa propia que vamos a lograr, como diría Miguel Hernández, “que venga el pan justo a la dentadura del hambre de los pobres”.