13/07/2021

Una Eurocopa que terminó desnudando el racismo en Inglaterra

En el día domingo, Italia venció por penales a Inglaterra en la final del máximo torneo europeo a nivel selecciones. Hasta ahí, nada se destaca salvo un mero resultado deportivo. Sin embargo, los que erraron en la tanda de dicha definición fueron Jadon Sancho, Bukayo Saka y Marcus Rashford. Tres futbolistas afroamericanos que, después de malograr sus disparos fueron atacados por insultos y dichos fascistas en sus redes sociales.

Una tarde que empezó torcida

Ya desde la mañana del domingo, las calles de los alrededores de Wembley se empezaron a llenar de distintos fanáticos ingleses. La selección inglesa había llegado a una final de Eurocopa por primera vez en su historia. El famoso cántico de “It’s coming home” era el himno que sonaba mientras las reglas del distanciamiento social eran dejadas de lado y las veredas se llenaban de botellas vacías.

En este sentido, vale aclarar que Los Tres Leones cuentan con una de las tribunas más calientes de Europa. Muchos de los viejos Hooligans no tienen la prohibición que sí tienen en los estadios de sus clubes, y así es como juegue donde juegue su selección ahí están.

La hora del comienzo del partido se fue acercando y los incidentes en las inmediaciones de la Catedral se fueron haciendo eco en todas las redes sociales. Entre los que querían ingresar a ver el encuentro sin entrada y los grupos de aficionados que se peleaban entre ellos, le robaron cualquier tipo de protagonismo a los jugadores. Muchos testimonios cuentan que el ingreso fue un verdadero caos y que la organización no estuvo a la altura.

Un racismo que se hace presente nuevamente

Como ya se dijo, el partido terminó coronando a Italia como campeón, pero la noticia lejos estuvo de ser esa. Los jóvenes (23, 21 y 19 años, respectivamente) que no pudieron concretar su penal fueron atacados en todas las redes sociales. E incluso, un mural pintado de Marcus Rashford en las calles de Manchester fue atacado con excremento.

También muchas organizaciones sociales le advirtieron a la población negra no salir de sus casas en las madrugadas para evitar choques con grupos racistas.

La UEFA lejos está de brindar una solución

El hecho fue repudiado por todos los protagonistas. Incluso no solo ingleses. La gran mayoría de los clubes alemanes, por tomar un ejemplo, acompañaron a los jugadores con el lema de “No hay lugar para el fascismo”. Pero claro está que, pese a que la UEFA se unió a este reclamo, fue quien promovió este caldo de cultivo de la impunidad.

Hace unas semanas, prohibieron al gobierno de Múnich vestir de la bandera LGTBIQ+ al Allianz-Arena porque el gobierno de Hungría estaba en contra de esto. A raíz de esto, las manifestaciones en contra de la UEFA fueron multitudinarias. Y como no podría ser de otra manera, los aficionados, como siempre, aleccionaron al máximo ente del fútbol europeo.

No hay lugar para el odio

Más allá de esto, la solidaridad con los jugadores ingleses fue de todos los sectores, lo cual se celebra. La nota quizás más resonante fue la de Antonio Rüdiger, jugador de la selección alemana, en The Player Tribune donde llamó a todos a solidarizarse con la causa. O al menos interesarse más sobre lo que pasa para tomar cartas en el asunto.

Tal y como hace muchísimos años, pero con mayor relevancia desde el asesinato de George Floyd, en el fútbol ya no hay más lugar para el racismo, la homofobia ni otra expresión de odio. ¡No retrocedemos!

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