COMAHUE: El “oscurantismo” del '18 y los privatizadores de hoy


En el artículo publicado en el diario Río Negro, “Días aciagos se están viviendo en la universidad”, la profesora Dora Saidon, docente de la Facultad de Ciencias de la Educación, intenta darle un marco “conceptual y teórico” al atropello que las camarillas profesorales (que ella integra y defiende enérgicamente) intentan hacer en la Universidad el Comahue.


 


Los estudiantes que estamos tomando la facultad no somos una minoría como ella denuncia; las asambleas que votaron las medidas de fuerza por una aplastante mayoría, reunieron a más de 400 estudiantes. Mientras que los estudiantes que acompañan a las autoridades no son más de 30.


 


Reaccionariamente, nos compara con la dictadura. Pero es la dictadura de “ellos” la que ha intentado poner filtros en la carrera de Psicología para dejar a una inmensa mayoría de estudiantes fuera del sistema, lo mismo que en Medicina con el examen de ingreso primero y ahora con el año introductorio.


 


Hoy, pretenden gobernar con un gobierno ilegítimo desde afuera de la Universidad.


 


Ellos siempre han gobernado desde afuera, porque la Universidad sigue el rumbo que le asignan los Repsol, los Techint, el Banco Mundial, los convenios con los gobiernos provinciales, los planes de financiamiento del Poder Ejecutivo Nacional, las pasantías... y hasta intentan obligar a los estudiantes a que cumplan “horas de trabajo” en empresas como parte de la carga horaria de los planes de estudio.


 


Dicen que estamos reclamando un “claustro único de estudiantes, graduados y profesores”. ¿Por qué no?


 


Sin rigor histórico, hace un uso discrecional de la Reforma del ‘18, alegando que su esencia fue el gobierno tripartito, con mayoría profesoral, cuando se rebelaron precisamente contra esta camarilla. E sa reforma revolucionaria tuvo como protagonistas a los estudiantes, que mientras la imponían “tomando” la Universidad de Córdoba, encontraban a los “curas-profesores” que los denunciaban (como ella lo hace ahora) por “violentos” y “antidemocráticos”.


 


La profesora “idealiza y hermosea la legalidad” de la Universidad. Los concursos que ella “venera” están digitados por ellos mismos. Denunciamos la “legalidad” de los órganos de gobierno donde “ellos” detentan la mayoría antidemocrática. La propia investigación, extensión, y toda la vida universitaria está condicionada por la voluntad de “ellos”, que mantienen una planta docente que en un porcentaje muy alto es contratada por cuatrimestre. “Ellos”, además, son tributarios del capitalismo.


 


Cierro con una cita del profesor Pablo Rieznik, profesor titular regular de Economía en la UBA que, demostrando que no todos los profesores razonan como “ellos”, ya en el año ‘98 les decía: “Para nuestra ‘academia’, la Reforma Universitaria no es un llamado a la acción sino el responso a un pasado que se esfuerza por negar y distorsionar. La memoria es convocada para ejercer el olvido. Si Menem consagró una estampilla al Che, bien pueden sus ‘opositores’ derramar una lágrima de cocodrilo por la Reforma” (Pablo Rieznik, en “Pasado y presente de la Reforma Universitaria”, Buenos Aires, 1998).